El 13 de marzo de 2013, el cardenal de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, fue anunciado como el nuevo jefe de la Iglesia Católica.
El Papa emérito escribió una carta a un diario italiano, donde da a conocer detalles de su «último tramo de camino».
A bordo del avión que lo llevaba de regreso a Italia, el Santo Padre sostuvo que “nosotros no pagamos la entrada, esa gente no fue pagada ni llevada en colectivo».
Dentro de los hitos que marcaron su visita, la asistencia al centro penitenciario femenino se posiciona como el evento con la evaluación más positiva (84%).
De la misma manera, la Presidenta aseguró que «estoy segura que nuestros compatriotas recibieron ese mensaje con alegría y con mucha esperanza».
La presidenta Michelle Bachelet fue la encargada de recibir al Santo Padre en el Aeropuerto de Iquique, y lo acompañó hasta que abordó el avión que lo llevará a Lima.
Tras comprobar que la uniformada estaba siendo atendida por personal de emergencia, Francisco continuó su camino.
Caballo se asustó y dio un brinco, lo que le hizo perder el equilibrio a la uniformada, quien impactó un costado del vehículo del Pontífice.
Al finalizar la misa masiva en el Campus Lobito, el Santo Padre dio las gracias «a mis hermanos argentinos, mis compatriotas que me acompañaron en Santiago, Temuco e Iquique».
Además, monseñor Guillermo Vera aseguró que «usted no está solo, ya que la plegaria de los chilenos lo acompañarán siempre».
El Santo Padre pidió que «estemos atentos a los que se aprovechan de la irregularidad de muchos migrantes porque no conocen el idioma o no tienen sus papeles en regla».
Una de las víctimas de Fernando Karadima reprochó las palabras del Pontífice, quien aseguró que «el día que traigan una prueba contra él, ahí voy a hablar».
El Santo Padre, a su llegada a Iquique, aseguró que «el día que traigan una prueba contra él, ahí voy a hablar».
Fue justamente en las costas de este lugar donde se libró el Combate Naval de Iquique, durante la Guerra del Pacífico.