El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó una resolución en la que pide al Gobierno de Venezuela que abra sus puertas a la asistencia humanitaria para solucionar los problemas más urgentes que tiene el pueblo de aquel país.

En ese sentido, el organismo precisó que la crisis se origina debido a la «escasez de comida y de medicinas, el aumento de la malnutrición, especialmente entre los niños, y el brote de epidemias que habían sido previamente erradicadas en Sudamérica”.

La resolución solicita a la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, que elabore un nuevo informe “exhaustivo” sobre la situación de los derechos humanos y que éste sea presentado ante el Consejo de ONU.

En entrevista con Naciones Unidas, la ex presidenta Bachelet explicó que cuando se reunió con el canciller venezolano, Jorge Arreaza, en Ginebra, le pidió “acceso al país” y le explicó que su oficina, con o sin resolución, tiene que monitorear y hacer un reporte sobre la situación de los derechos humanos. Ahora, con el mandato de la resolución, aseguró que van a “continuar” haciendo ese trabajo.

Al respecto, explicó que «lo haremos como se espera de nosotros, de manera imparcial, no selectiva, sin sesgo y lo más neutral posible, pero para eso, la mejor forma es que tengamos acceso a todos los actores».

El texto aprobado por el Consejo de Derechos Humanos «reafirma que todos los Estados tienen la responsabilidad de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de sus ciudadanos y cumplir sus obligaciones bajo los tratados y acuerdos de los que es parte».

El embajador venezolano ante la ONU en Ginebra, Jorge Valero, condenó la resolución y la consideró «el comienzo de una escalada intervencionista» para conseguir la caída del Gobierno de Nicolás Maduro y «establecer un mecanismo de tutela» foráneo sobre su país.