La tercera noche del Festival de Viña del Mar comenzó con una obertura en homenaje de Celia Cruz, con la presencia de  Francisca Valenzuela, María Becerra, Flor de Rap, Alejandro Sergi y  Young Cister sobre el escenario interpretando algunos de los éxitos de la recordada cantante cubana.

María Luisa Godoy y Francisco Saavedra invitaron a los presentes y al público en sus casas a disfrutar el show de la agrupación mexicana Maná.

La banda de rock mexicana volvió a Viña del Mar por quinta vez, demostrando porque es una de las agrupaciones aztecas más queridas en nuestro país, con un monstruo de la Quinta Vergara que despertó para aplaudirlos y corear cada una de sus exitosas canciones.

Fher agradeció la invitación a Viña del Mar tras 11 años de ausencia, revelando que el describe a Chile como “el país más cariñoso del mundo”.

“Labios compartidos” , “Vivir sin aire”, “Oye mi amor” fueron algunos de los temas que pusieron a cantar y bailar a los presentes.

Como era de esperarse, el público enardecido pidió que los artistas reciban las gaviotas de plata y oro, para acabar de convertir a la Quinta Vergara en una verdadera fiesta al interpretar “Clavado en un bar” agradeciendo a Chile la oportunidad de volver a a reunirse en el escenario más importante de Latinoamérica.