El compositor, intérprete y director de orquesta de Nuevo Tango, Astor Piazzolla (1921-1992), dejó como legado un gran desafío. 

Su música es una mezcla vivida de tango tradicional, música clásica, jazz e incluso elementos de estilos populares como la canción napolitana y el klezmer. Puede, en el espacio de unos compases, ser lírica, elegante y áspera. Puede sonar lógicamente diseñada, y a la vez moverse con la mala disposición de un peleador callejero. Esta música es un autorretrato de Piazzolla en movimiento, constantemente recreado y reencuadrado; una biografía contada con guiños, frases efímeras y giros inesperados.

Su Nuevo Tango atrajo a admiradores y colaboradores de regiones lejanas del universo musical, incluyendo a luminarias de la música clásica como Yo-Yo Ma, Mstislav Rostropovich, Gidon Kremer y el Kronos Quartet; a maestros del jazz como Gerry Mulligan, Phil Woods, Gil Evans, Al Di Meola y Gary Burton, e incluso a la diva de la música bailable Grace Jones, que convirtió una de sus piezas en un éxito de club. 

Para tocar esta música, el virtuosismo en el instrumento es esencial, pero no suficiente. El Nuevo Tango de Piazzolla exige también cierta actitud, cierto compromiso, audacia y una cualidad indefinible en la interpretación que él llamaba roña, la perfección de lo imperfecto.

Para el Quinteto Astor Piazzolla, el desafío cada noche no está todo en el atril, sino en conjurar ese espíritu en la música. Es un grupo conformado por tangueros y académicos, músicos clásicos y de jazz, todos ellos conocedores y capaces de hablar en varios idiomas musicales. En una palabra, músicos de Piazzolla: Pablo Mainetti, bandoneón; Nicolás Guerschberg, piano; Serdar Geldymuradov, violín; Armando de La Vega, guitarra; Daniel Falasca, contrabajo; y Julián Vat, director musical.

Mainetti es uno de los mejores intérpretes de su generación del bandoneón, el expresivo y melancólico instrumento que encarna el sonido del tango. Pero también es compositor, arreglista y director de orquesta por derecho propio. Desde el principio, dice, la idea era encontrar el equilibrio adecuado para las interpretaciones del Quinteto: ser fiel a la música sin convertirlas en artefactos de museo. 

«Tenía algunas versiones de estas piezas como referencia, pero rápidamente dejé de escucharlas para no acabar repitiendo como un loro». Además, dice, hace tiempo que entendió, después de transcribir mucha música de Piazzolla, de que «las notas en la página y lo que él tocaba en los discos eran dos cosas muy diferentes». 

Piazzolla era un “brillante improvisador”, agrega, y señala que el maestro dejaba en su escritura espacio para la interpretación. 

“Cuando se dice ‘improvisación’ la mayoría de la gente piensa inmediatamente en el jazz, pero hay muchas formas de improvisar”, dice Mainetti. “En esta música se puede improvisar – pero en el lenguaje de Piazzolla”.

El Chile, el show está programado para el 20 de octubre en el Teatro Oriente de Providencia. Las entradas están a la venta a través del sistema Puntoticket.

 

Piazzolla fue un maestro del bandoneón — pero su gran instrumento fue el quinteto.

Organizó su primer quinteto en 1960. El Quinteto Astor Piazzolla incluía bandoneón, violín, bajo  acústico, piano y guitarra eléctrica. Sugería un híbrido entre una banda de jazz, un grupo de música de cámara y una pequeña orquesta de tango, y demostró ser tan ágil como potente. 

Fue un conjunto que sorprendió a muchos desde el principio. Para empezar, un quinteto hacía pensar en una banda de jazz, no en el típico grupo de tango, y la inclusión de una guitarra eléctrica puso a los tradicionalistas del tango al borde del ataque de nervios.

Piazzolla dirigió dos grandes quintetos, uno de 1960 a 1971 y el segundo de 1978 a 1988. Trabajar con un grupo estable, aún con algunos cambios en el camino, le permitió a Piazzolla tomar riesgos en su composición y escribir para las personalidades y talentos específicos de sus músicos, no sólo para instrumentos.

Este Quinteto Astor Piazzolla, llamado así en homenaje al grupo original, se organizó en 1998. Fue una petición de Laura Escalada Piazzolla, viuda del compositor, a Vat. Desde entonces, el Quinteto ha editado cuatro discos (entre ellos Revolucionario, ganador del Latin GRAMMY 2019 a la Mejor Grabación de Tango) y ha realizado giras por Estados Unidos, Latinoamérica, Europa y Asia.

El nuevo álbum se lanzó el pasado 17 de marzo 2023, Operación Tango, (E54 Music) tiene una clara diferencia respecto a los esfuerzos anteriores del grupo. El repertorio comprende piezas no escritas originalmente por Piazzolla para un quinteto, arregladas para este conjunto. Los títulos incluyen «Tango Ballet», una pieza temprana de Piazzolla para una película; «Tocata Rea» y “Fuga y Misterio”, de la «operita» María de Buenos Aires; y «Los Sueños», de la banda sonora de la película Sur.

Pero la elección de los temas se mantiene fiel a uno de los objetivos de Quinteto, dice Julián Vat. La idea no es sólo centrarse en los clásicos de Piazzolla, agrega, «parte de nuestra misión es poner el foco en piezas menos conocidas que creemos que merecen ser escuchadas.»