A menos de dos semanas del estallido de la denominada “Ola Feminista”, el Presidente Piñera salió a responder a las demandas, abriendo las puertas del dialogo e incorporando, en buena parte, las propuestas de las movilizaciones de mujeres en la agenda nacional. Así, el Mandatario recoge demandas emblemáticas de las tomas feministas como: una Ley de Universidades del Estado en materia de acoso, un plan de asistencia técnica y acompañamiento en los protocolos de convivencia y prevención de abusos en Universidades, IP y CFT y promover una participación equitativa entre hombres y mujeres en cargos de alta responsabilidad, tanto en el sector público, como privado y mundo académico.

De esta forma, vale preguntarse; ¿Se depondrán las tomas? La respuesta es un rotundo no. Por dos razones, desde distintas perspectivas; primero, desde la óptica de la “guerra de maniobras” no se bajarán las tomas, al contrario, se multiplicarán, pues el CONFECH ha dado la instrucción de que todas las universidades deben estar tomadas antes de la Cuenta Pública (1 de junio). Y, segundo, desde la estrategia de la “guerra de posiciones”, las movilizaciones no cesarán hasta adueñarse del sentido común y provocar un cambio cultural, donde se entienda que históricamente el hombre ha sido enemigo de la mujer, y es momento de cobrar revancha.

 

Javier Labrin Jofre