En condiciones de ser visto por los integrantes de la Comisión de Adulto Mayor y Discapacidad, quedó el proyecto que establece un marco normativo para personas con discapacidad auditiva, sordas, diagnosticadas con hipoacusia, microtia; y asegura su prevención, rehabilitación, inclusión social y acceso igualitario a la atención de salud.

Esto luego que la Comisión de Salud aprobara la iniciativa en particular tras escuchar a la vocera del Movimiento Hipoacusia, Lorena Valenzuela; y al representante del Departamento de Rehabilitación y Discapacidad de la Subsecretaría de Salud Pública del Ministerio de Salud (Minsal), Cristóbal Castro.

Los legisladores de la instancia de Salud recordaron que en marzo pasado aprobaron la idea de legislar y dado que no se presentaron indicaciones, se optó ahora derivar el texto a la Comisión de Adulto Mayor y Discapacidad.

PROYECTO

El texto busca establecer un marco que asegure la prevención, rehabilitación e inclusión social de personas con discapacidad auditiva, sordas, diagnosticadas con hipoacusia, microtia u otra condición similar.

En términos generales, se determina la obligación del Estado de garantizar la igualdad de oportunidades para esta población promoviendo el acceso a la detección y atención temprana de estas enfermedades, desde la primera edad. Esto incluye la autonomía lingüística, para lo cual se deberán facilitar los medios necesarios para una existencia autónoma en lo personal, familiar y social.

A su vez, el proyecto asegura la provisión de insumos para el aprendizaje de la lengua de señas chilena. Esto estará enfocado, principalmente, en las familias de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad auditiva. La medida irá junto a la provisión de los tratamientos médicos y fonoaudiológicos que sean pertinentes.

De igual forma, se garantiza la asistencia médica de carácter interdisciplinario para desarrollar al máximo las capacidades de esta población. Para esto, el Estado propenderá a otorgar todos los medios y apoyos tecnológicos, de salud y educativos necesarios, en forma oportuna y gratuita.

Finalmente, el texto plantea que los recintos que prestan servicios de atención al público deberán contar con sistemas adaptados para las personas con discapacidad auditiva. Lo mismo para los prestadores de salud, con el fin de garantizar su autonomía personal durante su atención de salud.

DEBATE

Desde el Minsal, se aseguró que existe una Política Nacional de Salud Auditiva que parte con una arista preventiva desde el nacimiento por medio de vacunación que permite combatir diversas enfermedades que generan enfermedades auditivas tales como la rubiola. Luego se recordó que desde el 2015, la hipoacusia neurosensorial bilateral del prematuro está dentro de la canasta GES que contempla la entrega de audífonos e implantes cocleares.

También se mencionó el screening auditivo a los recién nacidos desde el 2020. Al respecto, se admitió que en los 64 hospitales del país que tienen obstetricia, un 94% realiza tamizaje auditivo.  Asimismo, se hizo ver el trabajo que realiza la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) que apoya el desarrollo del lenguaje de los niños que pasa por la audición.

Pese a ello, dese el Movimiento Hipoacusia aseguraron que estos apoyos “no alcanzan porque más del 70% de sus representantes no han recibido apoyo para acceder a audífonos o implantes cocleares”. También se hizo ver que “desde la presentación de esta moción, se ha pedido apoyo al Ejecutivo para su patrocinio, pero se nos ha ignorado (…) No estamos cubierto por el GES (…) No estamos pidiendo un favor, se trata de un derecho que tenemos los 4 millones de chilenos que vivimos con algún tipo de pérdida auditiva”.