Un hogar inteligente o smart home hace referencia a un sistema tecnológico que posibilita —mediante apps o programas especiales— el control (a distancia) de electrodomésticos a través de dispositivos móviles conectados a internet. A este proceso de automatización se le da el nombre de domótica, el cual permite un ambiente de comodidad y seguridad. Sin dejar por fuera factores importantes como la accesibilidad y la gestión energética.

El panorama de los hogares inteligentes se amplía cada vez más, ya que va de la mano de la tecnología y del Internet de las Cosas (IoT). Ante este escenario, a nivel global en 2022 se contabilizaron más de 250 millones de smart homes, y se proyecta que para el 2025 la cifra aumente a 478 millones (Statista, 2021). Para quienes están pensando en transformar su hogar en uno totalmente “smart”, los invitamos a ahondar en sus capacidades por medio de este artículo.

Más acceso a la tecnología

Los hogares inteligentes están capacitados para romper las brechas generacionales que existen frente a la tecnología. ¿Por qué?, bueno, porque los sistemas de programación son amigables e intuitivos, de tal manera, que todos los miembros de la familia puede manipularlos sin inconvenientes.

Un smart home es adecuado para las personas con diversidad funcional, ya que, por ejemplo, quien tiene dificultad para movilizarse no tiene que trasladarse de un lugar a otro para encender o apagar un equipo, basta un comando de voz o pulsar “On/Off” en el teléfono móvil o tablet. En definitiva, contar con sistemas automatizados del hogar proporciona comodidad, y son tan fáciles de manejar como los casino tragamonedas en línea.

Proporciona mayor protección y seguridad

Los hogares inteligentes les brindan a los habitantes un sistema de seguridad de alto nivel. Para ello, se basan en la instalación de esquemas que integran sensores y cámaras capaces de percibir una presencia humana dentro o en las adyacencias de la casa. Este programa tecnológico resulta lo suficientemente útil cuando los propietarios están fuera por razones diversas.

Ahora bien, esta capacidad de los smart homes funciona bloqueando una puerta, y conectando con las autoridades policiales locales por medio de las alertas que emiten los dispositivos remotos conectados. Por otro lado, se puede decir adiós a las copias de las llaves, porque con un simple toque se abren las puertas. Al mismo tiempo, las luces se encienden a horas determinadas para hacerles creer a los curiosos que hay gente en casa. Portales como latam.kapersky.com (2022) aconsejan reforzar el software IoT del hogar inteligente de la siguiente manera:

-Bloquear la pantalla de los dispositivos;

-Implementar contraseñas;

-Cambiar constantemente el usuario y contraseña del router, y establecer autenticación WPA;

-Activar firewalls en todos los equipos;

-Modificar con frecuencia la palabra de alerta en los comandos de voz;

-Configurar electrodomésticos de marcas reconocidas.

Ahorro y eficiencia energética

Un aspecto positivo de las casas inteligentes es la función de ahorrar energía eléctrica. Esta ventaja viene dada por el control de uso de los artefactos a través de los distintos programas albergados en los dispositivos móviles. En este sentido, los usuarios pueden apagar las luces o establecer el ciclo de la lavadora según el tipo de prenda de vestir. No en vano se asevera que “una vivienda inteligente puede consumir entre un 25 % y un 40 % menos que una vivienda tradicional” (Certificados Energéticos.com, 2021).

Con la domótica, incluso, la luz solar se trae al terreno del habitante del smart home en virtud de que se pueden subir persianas y cortinas para que esta traspase los espacios. De igual modo, el termostato funcionaría de acuerdo con la temperatura externa, y si necesita menor costo de su factura de electricidad, entonces programe su lavavajillas para que funcione solo cuando el kWh esté a bajo costo.

Flexibilidad

Cuando se tiene un hogar inteligente también se tiene flexibilidad. Este aspecto se refiere a que los softwares dispuestos para la automatización de las tareas son permisibles, es decir, dan paso para adicionar, eliminar o configurar cualquier equipo de uso doméstico adaptable a la tecnología de la domótica (Mainframe Telecomunicaciones, 2021). Por ejemplo, en época de verano el aire acondicionado puede ser programado para encenderse a una determinada hora, y bajar la temperatura según el pronóstico del día.

Personalización

Todas las ventajas anteriormente descritas conllevan a la personalización. Esto significa que la activación de todos los electrodomésticos está sujeta a las necesidades de los habitantes. Así que el padre configura el smart TV para que busque solo los canales deportivos donde están retransmitiendo el partido de fútbol que no pudo ver por estar en una reunión de trabajo. Mientras que con “Alexa”, la madre configura la lista de canciones de su artista favorito.

Valor

Sin lugar a duda, las viviendas domóticas son mejor valoradas en el mercado del inmueble. Esto es por sus certificaciones energéticas y sostenibles, las cuales dejan saber que son construcciones eficientes para el ahorro de energía -contribuyendo al freno del cambio climático-. Además, su funcionamiento está enmarcado en brindar una mejor calidad de vida, y por supuesto, más tiempo libre. Una realidad que no se puede ocultar es que este tipo de hogares no están al alcance de todos, pues el costo de inversión es alto.