La subasta, que se desarrolló en dependencias del Almacén de Rezagos de la Aduana Regional de Valparaíso y que contó el apoyo de los martilleros públicos de la Dirección General del Crédito Prendario (Dicrep), contenía mercancías bajo custodia de las Aduanas de Los Andes, San Antonio y Valparaíso y comenzó a las 9:00 horas y se extendió hasta pasadas las 13:00 horas.

El Jefe de Subastas de la Aduana de Valparaíso, Arturo Veneros, explicó que parte de los objetivos de los remates “es recaudar los impuestos que el fisco dejó de percibir por mercancía que ingresó a territorio nacional”, agregando que “la gran mayoría de lo que se remata es bajo la figura en presunción de abandono que después de 90 días de haber ingresado a Chile o a algún almacén aduanero o extraportuario, se lotea y se incluye en estos remates”.

Dentro de los artículos más llamativos y disputados durante el remate, estuvieron dos vehículos que se encontraban en el Almacén de Rezagos de Aduanas en Valparaíso. El primero fue un automóvil marca Travant color blanco, de 1982 y origen alemán, que tenía una postura de $158.000 y que fue adjudicado en $3.650.000 por un coleccionista. El segundo fue un Nissan modelo Fairlady Z automático, que partió con un precio mínimo de $297.000 y fue rematado en $4.900.000.

Mientras que en San Antonio estaba el lote 230 que contenía 543 cajas con diversos artículos deportivos como mats de yoga, paletas de ping pong y pelotas de fútbol, entre otras cosas, y que fue subastado en $2.440.000.

Otro de los más atractivos fue el lote 146 que provenía desde Colombia con 9 pallets que contenían planchas de plástico y 5 pallets con barras de plástico de diferentes medidas y tamaños que fue rematado en $12.000.000. Los drones, que se encontraban en el puerto de San Antonio, tenían como postura $261.000 y se subastaron en $1.450.000.

Este tipo de remates es una de las vías a través de la cuales el Servicio Nacional de Aduanas colabora con la recuperación y recaudación de impuestos para el Estado y son la etapa final del trabajo de los equipos jurídicos y de fiscalización de Aduanas, quienes luego de detectar, incautar y denunciar, logran que las mercancías sean rematadas para generar ingresos en favor fiscal. También hay productos que quedaron en puertos y almacenes en presunción de abandono.

El último remate realizado por la Aduana Metropolitana en septiembre logró una recaudación de $713.000.000, mientras que la anterior subasta realizada en Iquique en julio obtuvo $449.907.000. Para las 4 subastas realizadas el 2017 el total rematado alcanzó los $1.168.876.489.

De acuerdo a la programación de las subastas para el 2018, el último remate que hará el Servicio Nacional de Aduanas se realizará el domingo 2 de diciembre en Iquique.