Durante esta jueves fueron dados a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE), la cual informó que la tasa de desocupación en Chile durante el trimestre móvil abril-junio de 2022 se situó en un 7,8%.

La cifra significó un descenso de 1,7 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, dado que el alza de la fuerza de trabajo (7,9%) fue menor a la presentada por las personas ocupadas (9,9%). Por su parte, las personas desocupadas disminuyeron 11,2%, incididas por quienes se encontraban cesantes (-12,4%).

La tasa de desocupación en las mujeres se situó en 8,4%, decreciendo 1,3 pp. en doce meses, en tanto que las tasas de participación y ocupación se situaron en 49,7% y 45,5%, avanzando 4,7 pp. y 4,8 pp., en cada caso. En los hombres, la tasa de desocupación fue de 7,4%, con un descenso de 1,9 pp., mientras que las tasas de participación y ocupación se ubicaron en 70,1% y 64,9%, creciendo 3,0 pp. y 4,0 pp., respectivamente.

Alza de personas ocupadas

El alza de las personas ocupadas fue incidida tanto por las mujeres (13,0%) como por los hombres (7,7%).

Por sectores, el aumento de la población ocupada fue incidido por comercio (11,8%), hogares como empleadores (37,3%) y alojamiento y servicio de comidas (22,0%), en tanto que por categoría ocupacional influyeron las personas asalariadas formales (8,1%), las trabajadoras por cuenta propia (11,5%) y las personas asalariadas informales (14,2%).

Informalidad

La tasa de ocupación informal se ubicó en 27,1%, creciendo 1,1 pp. en doce meses. Las personas ocupadas informales aumentaron 14,8%, incididas tanto por las mujeres (20,0%) como por los hombres (11,0%) y por las personas trabajadoras por cuenta propia (14,5%) y asalariadas privadas (15,4%).

Estacionalidad y volumen de trabajo

La tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) se situó en 7,6%, lo que implicó nula variación respecto al trimestre móvil anterior.

En doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, ascendió 16,7%. De igual modo, el promedio de horas trabajadas creció 6,2%, llegando a 38,4 horas.

La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial (que mide el número de personas desocupadas más personas iniciadoras disponibles e inactivos potencialmente activos) alcanzó 15,2%, con una reducción de 5,3 pp. en el período. En los hombres se situó en 13,6% y en las mujeres, en 17,4%. La brecha de género fue 3,8 pp.