La posibilidad de vernos involucrados en un siniestro también depende de las maniobras de otros conductores; por eso, es importante aprender a reconocer a los posibles conductores riesgosos y alejarse de ellos.

La posibilidad de vernos involucrados en un siniestro también depende de las maniobras de otros conductores; por eso, es importante aprender a reconocer a los posibles conductores riesgosos y alejarse de ellos.

Con el término del semestre llegan las ansiadas vacaciones de invierno de los estudiantes y los más pequeños del hogar, donde  muchos adultos aprovechan para  tomarse unos días para viajar junto en familia. Ante esto, Servicio Automotriz León (www.leon.cl) entrega las siguientes recomendaciones para llegar a destino sin ninguna novedad.

Durante el período de vacaciones de invierno se incrementan los riesgos en relación a las vacaciones de verano. Las condiciones climáticas, los destinos turísticos con suelos adversos y el aumento del tránsito hacen de esta época una de las más riesgosas. Por eso, Servicio Automotriz León recomienda cómo nos debemos preparar al momento de emprender el viaje.

 Antes de salir

• Poner el auto en condiciones (revisar fluidos, neumáticos, motor, frenos, luces).
• Cargar los papeles correspondientes: cédula de identidad y de conducir. Además de los papeles al día del auto. Si va a salir del país, estar pendiente de los documentos notariales y de seguro que hay que llevar.

• Planear las rutas con anticipación. Seleccione recorridos seguros desde el punto de vista de la infraestructura vial.
• Evitar bultos en exceso. En la maleta, los objetos más pesados ponerlos cerca del respaldo del asiento trasero y del piso, para no alterar el centro de gravedad. En lo posible, no llevar equipaje en el techo.
• No transportar objetos sueltos en el habitáculo.
• Descansar al menos 8 horas antes del viaje.

En viaje

• Circular siempre con cinturón de seguridad y respetar las velocidades.
• Si viaja al amanecer y/o al atardecer tenga en cuenta que puede ser deslumbrado por el sol.
• Evitar viajes de noche.
• Conducir como máximo de 8 a 9 horas, incluyendo las paradas que deben ser de al menos 15 minutos, cada 2 horas de viaje o 200 km.
• No programar una hora de llegada.
• Utilizar calzado y ropa cómoda.
• En caso de transportar niños, llevarles juegos y entretenimiento. Además llevarlos en sillas correspondiente a la edad del menor.

 En las paradas

• Evitar comidas pesadas, porque pueden producir somnolencia.
• Beber agua y refrescos no gasificados.
• En el caso de sufrir un inconveniente, parar lejos de la ruta y señalizar con balizas.
• Recordemos que no estamos solos en la ruta. La posibilidad de vernos involucrados en un siniestro también depende de las maniobras de otros conductores; por eso, es importante aprender a reconocer a los posibles conductores riesgosos y alejarse de ellos.