Durante las diligencias se encontró importantes sumas de dinero en domicilios y oficinas vinculadas a los imputados por tráfico de influencias y cohecho.
El empresario Gonzalo Migueles llegó junto a su abogado a un cuartel del OS-7 en Santiago, en el marco de la causa que indaga un fallo judicial que habría favorecido a un consorcio bielorruso en contrato con Codelco.