Episcopado chileno llama a la reconciliación con verdad y justicia en nuevo documento pastoral por nuevo 11 de septiembre
El Comité Permanente del Episcopado chileno emitió un documento pastoral que llama a la reconciliación con verdad, justicia y memoria sin resentimiento.
En el marco de la conmemoración de los hechos ocurridos en 1973, el Comité Permanente del Episcopado de Chile dio a conocer un documento pastoral en el que analiza las repercusiones históricas y sociales del país.
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El texto, difundido este 11 de septiembre, aborda la persistencia de posturas contrapuestas en la ciudadanía y plantea lineamientos para la reconciliación nacional.
Los prelados señalaron que la conmemoración de esta fecha “suscita divisiones y opiniones encontradas”, y remarcaron que los episodios previos y posteriores a esa jornada continúan siendo recordados como situaciones que “continúa siendo motivo de dolor” en el territorio nacional. En ese sentido, el pronunciamiento subraya la necesidad de un acompañamiento permanente para “quienes fueron víctimas” de quebrantamientos a las garantías fundamentales, con un compromiso directo hacia los familiares vinculados a casos de detenidos desaparecidos y muertes.
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Un llamado a la amistad cívica y a la paz duradera
El documento eclesiástico enfatiza que una sociedad reconciliada puede albergar profundas discrepancias ideológicas, pero lo fundamental es que tales diferencias se encaucen en una “amistad cívica sólida”. En palabras de los obispos: “quien piensa distinto no deja por ello ser miembro de la comunidad”. Asimismo, definen que “la paz, por tanto, no consiste en olvidar el pasado, sino en asumirlo sin quedar prisioneros de él”.
La misiva aplica este principio a una nación que ha vivido profundas divisiones y lo sintetiza en cinco ejes: “verdad sin odio, justicia sin venganza, memoria sin resentimiento, perdón sin olvido y futuro sin exclusiones”. Esta fórmula, según el texto, constituye la base para avanzar hacia una convivencia pacífica y duradera.
Criterios para el restablecimiento de la paz interna
El cuerpo eclesiástico estableció una serie de condiciones para el restablecimiento de la paz interna. En primer lugar, la búsqueda de la verdad fue descrita como un componente que “no busca alimentar revanchismos”, sino constituir bases para evitar nuevos atropellos. En el ámbito jurisdiccional, se aseveró que la labor de los tribunales debe ser ejercida con rigor e imparcialidad, recordándose la expresión papal: “No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón”, como garantía contra cualquier forma de impunidad.
Finalmente, el texto requiere el robustecimiento de los organismos democráticos y el respeto mutuo, indicándose que la paz debe ser entendida como “verdad sin odio” junto con “justicia sin venganza” para la estructuración de acuerdos futuros en el país.