Alerta Roja en Arauco ante inminente desborde del río Pichilo que amenaza viviendas
El caudal sobrepasó los niveles de seguridad y los organismos de emergencia activaron las alarmas SAE para evacuar en caso necesario.
El caudal sobrepasó los niveles de seguridad y los organismos de emergencia activaron las alarmas SAE para evacuar en caso necesario.
La naturaleza vuelve a golpear con fuerza al sur de la Región del Biobío. La tarde de este domingo, las autoridades decretaron Alerta Roja en Arauco debido al comportamiento crítico del río Pichilo, cuyo caudal se disparó por completo y amenaza con salirse de su cauce e inundar las zonas habitadas más bajas de la comuna.
El agua llegó al límite técnico y la estación de monitoreo encendió todas las alarmas.
Los comités de emergencia locales no quisieron esperar a que el desastre tocara las puertas de las casas. Desde el centro de mando explicaron que este escenario requiere apurar el tranco con medidas extraordinarias, lo que implica el despliegue inmediato de maquinarias y equipos de rescate por si el panorama empeora en las próximas horas.
El gran temor de la comunidad es revivir los peores desastres del pasado. Los reportes que maneja la Dirección General de Aguas confirman que el río rompió la barrera del umbral rojo, una marca que anticipa daños graves a la infraestructura pública y a las viviendas del sector.
La dirección regional de SENAPRED, operando codo a codo con la delegación presidencial, ordenó disparar el sistema de mensajería SAE. La idea de los jefes de zona es clara: adelantarse a la jugada. Con este aviso preventivo buscan que la gente que vive pegada a las riberas del curso de agua empiece a asegurar sus pertenencias y tenga sus rutas de escape completamente claras.
Las cuadrillas municipales y los rescatistas ya están apostados en terreno, pero el éxito de las operaciones depende también de la responsabilidad de los propios vecinos.
Las recomendaciones de los equipos de rescate apuntan directo al autocuidado.
Para los líderes de la emergencia, el llamado primordial es a no cometer imprudencias absurdas, pidiendo expresamente evitar acercarse al río Pichilo para mirar la crecida o sacar fotos, y prohibiendo terminantemente cualquier intento de cruzar los caminos inundados en auto o a pie. El tránsito por las rutas colindantes quedó restringido a lo estrictamente necesario debido a la inestabilidad del terreno.
La orden de resguardo se mantendrá activa de manera indefinida mientras los sensores hidrométricos continúen registrando niveles de peligro en la cuenca.