Brasil volvió a despedirse antes de tiempo de una Copa del Mundo. La selección dirigida por Carlo Ancelotti cayó por 2-1 ante Noruega en un intenso duelo de octavos de final, resultado que instala al conjunto europeo entre los ocho mejores equipos del torneo y confirma su condición de una de las grandes revelaciones de la cita planetaria.
Desde el inicio, Noruega mostró personalidad y una propuesta ofensiva que incomodó a la defensa brasileña. Con Martin Ødegaard manejando los tiempos en el mediocampo y Erling Haaland como principal referencia en ataque, los escandinavos lograron equilibrar el favoritismo de una selección brasileña que llegaba con figuras de la talla de Vinícius Júnior, Bruno Guimarães, Martinelli y Casemiro.
La gran figura de la jornada fue precisamente Haaland. El delantero noruego marcó los dos goles que inclinaron la balanza a favor de su equipo, demostrando una vez más por qué es considerado uno de los mejores atacantes del mundo. Su potencia física y efectividad frente al arco fueron determinantes para superar a una defensa brasileña que tuvo dificultades para contenerlo durante gran parte del encuentro.
Brasil dispuso de oportunidades para cambiar la historia e incluso desperdició ocasiones claras que podrían haber modificado el desarrollo del partido. La presión aumentó con el paso de los minutos y la desesperación comenzó a apoderarse de los sudamericanos, que nunca encontraron la claridad necesaria para vulnerar el orden defensivo noruego.
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Cuando el marcador parecía definitivamente cerrado, llegó una última esperanza para la Canarinha. En los minutos finales del tiempo suplementario, el árbitro sancionó un lanzamiento penal tras una revisión de VAR. Neymar asumió la responsabilidad desde los doce pasos y convirtió el descuento para establecer el definitivo 2-1.
Sin embargo, el gol llegó demasiado tarde para una reacción mayor. Tras la reanudación, Noruega administró los últimos segundos del encuentro y aseguró una clasificación histórica a los cuartos de final, donde enfrentará a uno de los candidatos al título con la confianza por las nubes.
La eliminación brasileña vuelve a abrir interrogantes sobre el rendimiento de una selección que, pese a contar con algunas de las mayores estrellas del fútbol mundial, no ha logrado traducir su potencial en éxitos recientes en las grandes competencias internacionales.
Noruega, en cambio, celebra una de las victorias más importantes de su historia. Liderada por Haaland y respaldada por una sólida actuación colectiva, la selección nórdica sigue escribiendo páginas memorables en el Mundial 2026 y mantiene vivo el sueño de alcanzar las instancias decisivas del torneo.
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