Los usuarios de tarjetas de crédito enfrentarán un cambio importante a partir de este mes. Desde el 4 de junio, entrará en vigencia una nueva fórmula de cálculo impulsada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que elevará el pago mínimo obligatorio de las deudas asociadas a este medio de financiamiento.
La medida busca que las personas amortigüen una parte mayor de su deuda en cada período, reduciendo así el tiempo necesario para pagarla completamente y disminuyendo los intereses acumulados.
¿Qué cambia con la nueva normativa?
Hasta ahora, muchos usuarios podían mantener activa su tarjeta realizando pagos mínimos equivalentes al 1% del saldo adeudado. Sin embargo, con la nueva regulación, será obligatorio abonar al menos el 5% del monto pendiente.
Según explicó la CMF, el sistema anterior permitía extender las deudas durante largos períodos. De hecho, una persona que pagara únicamente el mínimo podía tardar hasta 180 meses, es decir, 15 años, en liquidar completamente su obligación financiera.
La entidad señaló que durante ese período los intereses acumulados podían llegar a representar cerca de un 160% del monto original adeudado.
Menos tiempo de deuda y menos intereses
De acuerdo con los cálculos del organismo regulador, el nuevo esquema reducirá significativamente los plazos de pago.
La CMF indicó que amortizar el 5% del saldo insoluto en cada ciclo permitiría disminuir el período de pago a aproximadamente 60 meses, equivalente a cinco años, mientras que la acumulación de intereses se reduciría a cerca del 40%.
Para los especialistas, la medida apunta a transparentar el verdadero costo del crédito y evitar que las personas mantengan deudas por períodos excesivamente largos.
Francisco Castañeda, economista y académico de la Universidad Central, afirmó que el cambio puede generar un efecto positivo porque obliga a los usuarios a enfrentar de manera más realista el costo financiero asociado al uso del crédito.
Preocupación por familias con menor liquidez
No obstante, la medida también ha generado advertencias desde el mundo académico.
José Navarrete, director del Magíster en Tributación de la Universidad Andrés Bello, sostuvo que el objetivo de reducir el endeudamiento es positivo, pero advirtió que el impacto podría ser complejo para algunos hogares.
Según explicó, existe un grupo importante de familias que habitualmente recurre al pago mínimo debido a dificultades económicas o problemas de liquidez. Para ellas, el aumento exigido podría representar una presión adicional sobre sus presupuestos mensuales.