Israel intercepta flotilla humanitaria en aguas internacionales con chilenos a bordo
El operativo militar frenó el avance de las embarcaciones de la misión Global Sumud hacia Gaza. Entre los tripulantes retenidos está el activista Víctor Chanfreau.
El operativo militar frenó el avance de las embarcaciones de la misión Global Sumud hacia Gaza. Entre los tripulantes retenidos está el activista Víctor Chanfreau.
La tensión en el Medio Oriente vuelve a tocar de cerca a nuestro país. En un sorpresivo operativo ejecutado este lunes 18 de mayo en aguas internacionales, el Ejército de Israel cercó e interceptó las embarcaciones de la flotilla humanitaria Global Sumud, la cual navegaba con rumbo directo a la Franja de Gaza. La acción militar encendió las alarmas de la diplomacia debido a que dentro de los más de 400 tripulantes civiles se encuentran tres conocidos ciudadanos chilenos, de quienes actualmente se desconoce su paradero exacto.
El incidente de alta mar quedó registrado parcialmente mediante las últimas conexiones satelitales en vivo que lograron emitir los propios activistas desde las cubiertas. Dentro de la delegación chilena que se sumó al viaje de asistencia destaca el exdirigente estudiantil Víctor Chanfreau, la productora periodística Carolina Eltit y el artista visual Claudio Caiosi. Minutos antes de perder total comunicación con el exterior, Chanfreau difundió un registro audiovisual preventivo denunciando el inminente acorralamiento de los navíos por parte de lanchas de guerra.
Hasta el momento, la Cancillería de nuestro país no ha recibido notificaciones oficiales sobre el estado de salud, las condiciones de detención o el lugar de confinamiento al que fueron trasladados los compatriotas. La situación replica de forma casi exacta la preocupación vivida semanas atrás en la comunidad palestina residente en la Región de Valparaíso —una de las más grandes del país—, cuando otra incursión israelí detuvo a la periodista chilena Macarena Chahuán en una misión similar, quien posteriormente fue deportada y logró retornar a salvo.
En paralelo al asedio naval, la comunidad internacional reaccionó de manera polarizada ante la maniobra del Gobierno hebreo. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, defendió con firmeza el uso de la fuerza y el despliegue de sus tropas en alta mar, argumentando que sus comandantes cumplieron con el deber de «frustrar un plan malintencionado diseñado para romper el bloqueo» que mantiene el Estado sobre el territorio palestino.
Según los reportes de agencias de prensa extranjeras, el convoy solidario estaba compuesto por 52 embarcaciones y 426 activistas de los derechos humanos provenientes de 39 naciones de los cinco continentes. Tras confirmarse el abordaje, el Ministerio de Exteriores de Turquía emitió una dura condena en contra de las autoridades israelíes, calificando la interrupción de la navegación civil como «un nuevo acto de piratería» perpetrado fuera del límite legal de las aguas jurisdiccionales.
Después de este masivo despliegue militar, los barcos de la misión de paz fueron remolcados hacia puertos controlados por el aparato de seguridad de Israel. Las próximas horas serán cruciales para que los consulados de los países involucrados, incluyendo las misiones diplomáticas chilenas en la zona de conflicto, logren tomar contacto con los prisioneros y coordinar los procesos judiciales o de expulsión correspondientes.