A casi un año de la desaparición de María Ercira Contreras Mella, continúan las diligencias para esclarecer qué ocurrió con la adulta mayor vista por última vez el 12 de mayo de 2024 durante un almuerzo familiar por el Día de la Madre en el Fundo Las Tórtolas de Limache, en la Región de Valparaíso.
Según antecedentes revelados por La Tercera, el fiscal de Limache, Guillermo Sánchez, solicitó nuevas pericias que incluyen revisión de cámaras de seguridad, toma de declaraciones y rastreos en distintos sectores del recinto.
Después de esto, el pasado 28 de enero, equipos policiales revisaron cinco inmuebles pertenecientes al fundo y también un vehículo relacionado con la investigación.
Mancha dio positivo a sangre humana
Uno de los hallazgos que llamó la atención de los investigadores ocurrió en la cabaña de Jacinto Ayala, cuidador del lugar, ubicada a unos 160 metros del fundo.
Según un informe de la PDI, en la cocina del inmueble se encontró una pequeña mancha sobre un mesón blanco artesanal. Tras aplicarse una prueba inmunocromatográfica, el resultado arrojó positivo para sangre de origen humano.
El hallazgo quedó incorporado a la carpeta investigativa, aunque hasta ahora no ha sido posible determinar a quién pertenece la muestra.
Desde el Fundo Las Tórtolas afirmaron que la diligencia policial se realizó con autorización voluntaria y minimizaron el hallazgo.
A través de una declaración, señalaron que la muestra encontrada era “ínfima” y que los análisis posteriores no permiten establecer identidad, sexo, antigüedad ni relación con alguna persona específica.
“Tras múltiples diligencias realizadas por expertos, no existe ningún antecedente que relacione a nuestro personal con el caso”, indicaron.
En paralelo, comenzaron a conocerse declaraciones de personas que estuvieron en el lugar el día de la desaparición.
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Uno de ellos fue el sargento segundo de Carabineros, Miguel Ángel Herrera, quien participó en las primeras búsquedas. El funcionario declaró que le llamó la atención “la actitud pasiva y de tranquilidad” de algunos familiares durante el operativo inicial.
Según relató, la única persona que observó realmente afectada fue uno de los hijos de María Ercira.
Por otra parte, una trabajadora del restaurante aseguró que la adulta mayor se veía “abstraída de la realidad” durante el almuerzo.
La garzona recordó un momento específico cuando le llevó un ceviche como entrada y María Ercira creyó que se trataba de un jugo de frambuesa, situación que habría sido corregida por una de sus nietas.
Otro elemento que sigue siendo revisado por la Fiscalía son las cámaras de seguridad del fundo.
Según declaró Luis Cuevas, ingeniero informático que prestaba servicios al recinto, una de las cámaras orientadas hacia los estacionamientos presentaba fallas y en ciertos momentos “se iba a negro”.
La desaparición de María Ercira continúa sin personas formalizadas y las diligencias siguen en desarrollo bajo reserva parcial de la investigación.
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