jueves 26 marzo de 2026 | Publicado a las 9:34 pm · Actualizado a las 9:34 pm
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[contact-form-7 id="68863" title="Aviso Error"]Donald Trump estampará su firma en los billetes de dólar de Estados Unidos
La medida interrumpe una tradición vigente desde 1861 y debutará en junio de 2026.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos confirmó un cambio inédito en la impresión del papel moneda: a partir de junio de este año, los billetes de dólar llevarán la firma del presidente Donald Trump. Esta decisión rompe con una tradición de 165 años, establecida en 1861, según la cual solo el Secretario del Tesoro y el Tesorero de los Estados Unidos estampaban sus rúbricas en las divisas. Bajo esta nueva disposición, la firma del Tesorero será eliminada para otorgar el espacio al actual mandatario.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, justificó la medida en el marco de las celebraciones por el 250° aniversario de la Independencia de Estados Unidos. Según la autoridad, la inclusión del nombre del presidente busca reconocer lo que calificó como «logros históricos» y el resurgimiento económico bajo la actual administración. Por su parte, el tesorero Brandon Beach, quien no llegará a plasmar su firma en el papel moneda, respaldó la iniciativa señalando que el liderazgo de Trump es un pilar de la estabilidad fiscal y el dominio del dólar a nivel global.
Este cambio se suma a una serie de acciones destinadas a integrar la imagen y el nombre del magnate en instituciones culturales y militares, como el Instituto de Paz y nuevos buques de guerra. Además del papel moneda, se aprobó la creación de una moneda de oro conmemorativa que presenta en su anverso la figura de Trump de pie con los puños cerrados sobre un escritorio, y un águila en el reverso, simbolizando el cuarto de milenio de la nación norteamericana.
Los primeros ejemplares en entrar en circulación con la rúbrica presidencial serán los billetes de 100 dólares, cuya emisión está programada para mediados de año. Analistas internacionales observan este movimiento no solo como un acto simbólico de personalismo político, sino también como una señal de reafirmación del «dominio duradero del dólar» en un escenario económico global tensionado por conflictos geopolíticos y volatilidad financiera.