La crisis de seguridad y gestión al interior de Gendarmería de Chile escaló hasta el nivel ministerial. Tras conocerse dos nuevas liberaciones erróneas de imputados en Santiago y Valparaíso en menos de un día, el Ministerio de Justicia convocó a una reunión telemática de emergencia con el Alto Mando de la institución.

La situación es crítica: ya suman ocho los casos similares en los últimos meses, lo que obligó al Ejecutivo a intervenir directamente en los protocolos de control.

“Doble revisión” obligatoria

El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, fue enfático al anunciar que se endurecerán los procesos. “Todas las unidades deben cumplir con la revisión doble y ahora se exigirá constancia escrita del procedimiento”, afirmó la autoridad, reconociendo que, aunque la norma existía, no se estaba aplicando con rigurosidad.

Rodaron cabezas

Las consecuencias administrativas fueron inmediatas. Muñoz informó que el director nacional de Gendarmería ya cursó las destituciones de los funcionarios operativos directamente involucrados en los fallos de esta semana.

Pero el castigo no se quedó ahí. En una medida inédita para asegurar el cumplimiento de las nuevas órdenes, el Gobierno determinó suspender las vacaciones del Alto Mando institucional. Los jefes deberán permanecer en sus puestos para supervisar personalmente la aplicación de los protocolos en todo el país. “Vamos a desplegarnos para verificar que estas instrucciones lleguen hasta el último funcionario”, sentenció el subsecretario.