La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, respondió al informe de la Contraloría Regional de Valparaíso que detectó observaciones en el uso de recursos públicos durante el megaincendio de febrero de 2024, señalando que la ayuda se entregó de forma inmediata ante una emergencia de proporciones históricas.

Observaciones de Contraloría al municipio

El informe del organismo fiscalizador concluyó que se evidenciaron irregularidades en el manejo de ingresos, gastos, donaciones y ayudas a damnificados por parte del municipio, entre febrero de 2024 y abril de 2025.

Según Contraloría, se constataron problemas de rendición, falta de trazabilidad de beneficios y vulneraciones a la normativa de compras públicas, en el contexto de la respuesta a la emergencia.

Defensa por ayuda inmediata a damnificados

Frente a estas observaciones, la jefa comunal explicó que muchos damnificados perdieron sus documentos producto del incendio y que, ante la urgencia, la ayuda privada y municipal llegó antes que los procesos administrativos formales.

“Había personas que no tenían nada, ni casas ni documentos. La ayuda tenía que llegar igual”, sostuvo Ripamonti, apuntando a que las necesidades básicas —como alimentación, agua y resguardo— no podían esperar trámites burocráticos.

Una emergencia de escala histórica

Desde el municipio recalcaron la magnitud del desastre ocurrido en la ciudad. “Hubo más de 5 mil viviendas afectadas, más de 6 mil familias damnificadas y se quemó cerca del 30% de la comuna”, señalaron, calificando el evento como un hecho sin precedentes para Viña del Mar y el país.

En esa línea, la alcaldesa enfatizó que durante los primeros días y semanas la prioridad fue responder a la urgencia, aun cuando muchas personas no contaban con carné de identidad ni con Ficha Básica de Emergencia (FIBE).

Trazabilidad y donaciones entregadas

Ripamonti aseguró que, pese a la magnitud de la operación, existe trazabilidad de las ayudas entregadas, tal como reconoce el propio informe. Además, afirmó que las donaciones fueron distribuidas en su totalidad, algunas de manera inmediata y otras coordinadas posteriormente, una vez que las familias contaban con soluciones habitacionales.

Respecto a las FIBE, explicó que la entrega de apoyo se regularizó a medida que los damnificados obtuvieron nuevamente sus documentos de identidad.