Un duro golpe sacude a la industria de alimentos en la Región de Valparaíso. Tras 118 años de historia en las despensas de las familias chilenas, la tradicional empresa Conservas Centauro S.A. ha sido declarada en quiebra.

La decisión fue tomada este jueves por el Juzgado de Letras de La Calera, que acogió la demanda de liquidación forzosa presentada por uno de sus acreedores, Termodinámica Ingeniería, ante el no pago de facturas millonarias.

“China destruyó el mercado”

La compañía, fundada en 1908 por inmigrantes italianos en Quillota, atraviesa su momento más oscuro. En conversación con Pulso, Mario Consigliere, representante de la familia controladora, no ocultó las razones de la debacle.

“La competencia de China es desastrosa y destruyó el mercado de las conserveras en Chile”, sentenció el empresario, explicando que los precios de los productos importados hicieron insostenible la operación local.

Deuda Millonaria

Según los antecedentes judiciales, Centauro acumula pasivos por $2.343 millones. Sus principales acreedores son el Banco Consorcio ($994 millones), Metalpren Chile ($285 millones) y la empresa demandante ($277 millones).

Pese a la resolución judicial que nombra a Loreto Ried como liquidadora titular, la familia Bozzolo y Consigliere no se rinde. “Se le comentó a las 110 personas que trabajan con nosotros esta situación, pero no queremos cerrar y estamos trabajando para llevar adelante un proceso de reorganización”, aseguró Consigliere, buscando una última carta para salvar la fábrica ubicada en el kilómetro 103 de la Panamericana Norte, en Hijuelas.

Nacida como “Bozzolo” a principios del siglo XX, la empresa fue pionera en la exportación de pasta de tomates y frutas en conserva. Pasó de vender en barricas de madera a los modernos envases de hojalata, convirtiéndose en un motor de empleo en la zona interior de la región.