martes 3 febrero de 2026 | Publicado a las 4:46 pm · Actualizado a las 4:46 pm
¿encontraste un error?
avísanos
Envíanos tu corrección
Corte Suprema ratifica absolución del general (r) Fuente-Alba y Anita Pinochet por lavado de activos
El máximo tribunal rechazó el recurso de nulidad presentado por la Fiscalía. El fallo fue categórico: no se pudo probar que el dinero gastado por el matrimonio proviniera de la malversación de gastos reservados, acreditándose un "patrimonio considerable" previo a su mandato.
Este martes, la Segunda Sala de la Corte Suprema rechazó el recurso de nulidad y confirmó de manera definitiva la sentencia que absolvió al excomandante en Jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba, y a su cónyuge, Anita María Pinochet.
La Fiscalía Centro Norte buscaba revertir el fallo de 2024, insistiendo en que la pareja había ocultado el origen ilícito de cerca de $2.900 millones provenientes de los gastos reservados del Ejército entre 2010 y 2014. Sin embargo, el máximo tribunal descartó cualquier error en la sentencia original.
“Duda razonable” y falta de pruebas
El fallo de la Suprema es duro con la acusación. Señala textualmente que la evidencia presentada por el Ministerio Público fue insuficiente para conectar los gastos de la pareja con el dinero fiscal.
“La prueba rendida en juicio no resultó suficiente para acreditar, más allá de toda duda razonable, que los acusados incorporaran al sistema formal, el dinero en efectivo proveniente del subyacente de malversación de caudales públicos”, indica la resolución.
La defensa: ya contaban con un “patrimonio considerable”
El punto clave que inclinó la balanza a favor del general (r) fue el origen de su dinero. La Corte validó la tesis de la defensa, que logró demostrar documentadamente que el matrimonio Fuente-Alba Pinochet ya contaba con un “patrimonio considerable” mucho antes de que él asumiera la Comandancia en Jefe.
Según el fallo, estos dineros provenían de:
La sentencia concluye que el “patrón conductual” de gastos lujosos, que pareció sospechoso a los investigadores, en realidad “resultó ser una práctica habitual que el acusado Fuente-Alba venía realizando desde mucho antes de disponer de recursos reservados”.