En la recta final hacia el cambio de mando, el Ministro de Hacienda, Nicolás Grau, entregó esta mañana un balance crucial sobre el estado en que su cartera entregará las arcas fiscales al próximo gobierno del Presidente electo José Antonio Kast.

En conversación con T13 Radio, el secretario de Estado defendió la gestión fiscal del actual gobierno, destacando dos pilares fundamentales: la contención de la deuda y el control del déficit. “Nosotros tenemos dos objetivos de política fiscal: uno es contener la deuda y el otro es tener un déficit fiscal lo más acotado posible”, explicó Grau.

El fin de 18 años de alza

El dato más potente entregado por el ministro refiere al freno del endeudamiento del país. Según Grau, la administración se despide con una deuda pública estabilizada en el 41,7% del PIB.

“Eso significa que, por primera vez desde la transición 2007-2008, la deuda se frena y no crece. Llevábamos 18 años subiendo la deuda, todos los años, sucesivamente. Entre el 2024 y 2025 va a ser la primera vez que en un año no crece la deuda pública”, destacó la autoridad, marcando un hito en la historia económica reciente.

La “Herencia”  y el problema de los ingresos

Si bien en materia de gasto público Grau aseguró que han sido “el Gobierno que menos ha aumentado el gasto” en comparación con sus predecesores, reconoció que la ecuación no es perfecta. El «talón de Aquiles» que deberá enfrentar la administración de Kast es la caída de los ingresos.

“El problema que ha existido es que también los ingresos han ido bajando como porcentaje del PIB”, admitió el ministro. Su consejo final para el equipo económico entrante fue claro: aunque la deuda (que resume los déficits pasados) está mejor de lo esperado, “hay que hacer más esfuerzos para que la brecha entre ingresos y gastos se acorte, y eso probablemente requiera darle una mirada con mayor profundidad a los ingresos”.