Makarena Montaner se ha consolidado como una de las figuras más relevantes del diseño nacional. Tras el hito de 2025, año en que fue la mente creativa tras el vestido de apertura de Karen Doggenweiler, la diseñadora puentealtina regresa al escenario más importante de Latinoamérica para dejar su sello en una nueva versión del Festival de Viña del Mar.

De los pasillos de TVN a las grandes pasarelas

La trayectoria de Montaner comenzó a forjarse en los sets de televisión, específicamente en TVN. Durante tres años, la diseñadora exploró la técnica de las pantallas, aprendiendo cómo las telas, texturas y colores reaccionan ante la iluminación de los estudios y las cámaras de alta definición.

Esta experiencia, sumada a su creatividad, la llevó a participar con sus diseños en eventos de talla internacional como el Fashion Week y los Latin American Music Awards, vistiendo a figuras de la magnitud de Myriam Hernández.

Un vínculo de 13 años basado en la confianza

La relación entre Montaner y Doggenweiler trasciende lo profesional; es un lazo que se extiende por más de 13 años. Se conocieron en 2012 y, desde entonces, han construido una amistad basada en la admiración mutua. “Nunca pensé que llegaría a Viña, y menos de la mano de Karen. Me siento súper orgullosa de que ella confíe en mi trabajo”, confiesa la diseñadora.

Montaner ha sido responsable de looks memorables de la comunicadora en el Festival del Huaso de Olmué y en Viña 2025, donde destacó con el icónico vestido de seda rosada de la jornada inaugural y un audaz conjunto de inspiración rockera en terciopelo negro para la «noche anglo».

El proceso creativo tras la pieza de Viña 2026

La confección del vestido que Doggenweiler lucirá este año ha requerido dos meses y medio de trabajo dedicado en el taller de Makarena. Para esta edición, se optó por priorizar el trabajo manual. “Quería hacer algo distinto al año pasado. Probar nuevas técnicas, así que vamos con mucho brillo y glamour”, explica, agregando que la prenda cuenta con una complejidad superior a sus creaciones anteriores.

Respecto a la minuciosidad de esta pieza, la profesional destaca que “este vestido tiene muchos más detalles que los del año anterior” y afirma que está apostando por una estructura que resalte bajo los focos de la Quinta Vergara.

El valor del talento nacional

Para Makarena, la decisión de la «Mejor Animadora de Chile» —reconocida en los Premios Cordillera y Copihue de Oro— de vestir diseño local es una señal potente para la industria. “Es muy positivo que confíen en el trabajo nacional. Hay diseñadores excelentes en Chile con propuestas nuevas”, señala.

Para cerrar, Montaner agradece el apoyo entregado por Doggenweiler a  su trabajo: “Karen fue el rostro que creyó en mí. Es gratificante cuando te dan oportunidades y puedes demostrar tu talento”.