A semanas de confirmarse el fin del matrimonio entre la diputada Camila Flores (RN) y el exconsejero regional Percy Marín (RN), tras 17 años de relación, el quiebre escaló públicamente luego de que Marín denunciara maltratos y abuso de poder por parte de la parlamentaria, acusaciones que fueron rechazadas por su entorno.

Las acusaciones del exconsejero regional

A través de un comunicado difundido por ADN, Percy Marín aseguró ser “víctima de maltratos, humillaciones y un evidente abuso de poder”. Según relató, la situación más grave ocurrió la madrugada del 15 de diciembre, cuando —afirma— habría sido expulsado de su hogar en presencia de escoltas de Carabineros.

En paralelo, sostuvo que fue mantenido alejado de su hija por más de 40 días, situación que calificó como especialmente dolorosa en medio del proceso de separación.

Quiebre y denuncia desistida

Según la versión de Marín, el comportamiento de Flores habría cambiado tras su derrota electoral, momento en que —asegura— comenzó a priorizar una vida social fuera del hogar. “Entiende que ahora soy senadora”, habría sido una de las respuestas de la diputada frente a sus cuestionamientos.

Después de esto, el exconsejero calificó como “paradójica” la denuncia por maltrato psicológico presentada en su contra —y posteriormente desistida—, afirmando que se trató de “una acusación falsa para justificar mi salida del hogar”.

La respuesta de Camila Flores

Por medio de su equipo, la diputada Camila Flores rechazó de manera categórica las acusaciones, señalando que los dichos de Marín son falsos y constituyen una calumnia grave.

“La violencia a la que se alude es una situación en la que fui yo la víctima”, sostuvo la parlamentaria, indicando que el tema será abordado en las instancias correspondientes. Además, afirmó que no entregará más declaraciones públicas por resguardo de su hija. “La verdad se va a conocer”, cerró.