La Asociación de Padres y Amigos de los Autistas (ASPAUT) confirmó el fallecimiento de José Ignacio Rodríguez Pulgar, joven de 28 años perteneciente al espectro autista, quien permanecía desaparecido desde el 8 de enero en la Región de Ñuble, tras una intensa búsqueda encabezada por su familia y la comunidad.

Confirmación del fallecimiento

La información fue dada a conocer por ASPAUT a través de sus redes sociales, donde la organización expresó el impacto de la noticia tanto para la familia como para quienes participaron activamente en la búsqueda.

“Con profundo dolor informamos el fallecimiento de José Ignacio Rodríguez Pulgar, quien fue parte de nuestra institución durante 23 años y fue buscado intensamente durante 17 días”, señalaron, destacando el vínculo que el joven mantuvo con la comunidad.

Hallazgo del cuerpo y diligencias en curso

El pasado viernes 23 de enero, la Fiscalía de Ñuble confirmó el hallazgo del cuerpo de un hombre en el sector rural de Maipo Bajo, en la comuna de El Carmen, a cerca de 800 metros del domicilio de José Ignacio.

Después de esto, las autoridades informaron que el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Legal (SML) de Chillán, donde se realizan los peritajes correspondientes para establecer la causa de muerte.

El vínculo con ASPAUT y el apoyo comunitario

Desde la organización recordaron la trayectoria del joven dentro de la institución. “José Ignacio no solo perteneció a ASPAUT, sino que fue parte de nuestra historia y de nuestra comunidad”, expresaron, subrayando la huella que dejó en quienes lo conocieron.

En paralelo, valoraron la solidaridad y el compromiso de las personas que colaboraron durante los días de búsqueda, marcados por la preocupación y la esperanza de encontrarlo con vida.

Antecedentes de la desaparición

La desaparición fue denunciada por su familia el viernes 9 de enero, luego de perder contacto con él en el sector de El Carmen, zona que colinda con Chillán Viejo. Desde ese momento se activó una campaña de difusión en redes sociales para dar con su paradero.

Según los antecedentes entregados, José Ignacio era no verbal, pertenecía al espectro autista y era insulinodependiente, por lo que requería medicación diaria. Al momento de su desaparición vestía polera verde y short del mismo color, y portaba un muñeco, objeto que su familia pidió no retirarle para evitar una descompensación.