Es, sin duda, el fichaje más transversal y comentado del futuro gobierno. La senadora y próxima ministra de Energía, Ximena Rincón (Demócratas), se refirió en profundidad a su incorporación al equipo de José Antonio Kast, reconociendo abiertamente que dar el “sí” al líder republicano le costó más de una reflexión.

“Créanme que no fue una decisión fácil. He tenido un largo camino en la vida política del país, no exento de ripios. Fue una decisión muy meditada, muy conversada, no solo con el Presidente, sino con mi familia”, confesó la parlamentaria en conversación con Radio 13C, marcando el tono de lo que será su gestión a partir de marzo.

Rincón llega a una cartera “caliente”, marcada por las alzas en las cuentas de la luz. Su diagnóstico es claro: el sector tiene urgencias regulatorias y debe recuperar la confianza para garantizar la inversión. “La energía es un eje estratégico… tiene que combinar seguridad de suministro, carbono neutralidad y tarifa justa”, sentenció.

“Terminar con la dicotomía”

Consultada sobre cómo compatibiliza su pasado en el gobierno de Michelle Bachelet con su presente junto a Kast, Rincón apeló a su historia familiar y al pragmatismo. “A mi padre lo persiguió la UP y lo persiguió la dictadura… Entendí siempre que había un tema superior que era recuperar la democracia”, relató.

Para la futura ministra, el mapa político cambió tras el estallido de 2019 y su postura en el “Rechazo”. “Tenemos que terminar con la dicotomía de izquierdas y derechas, y ser capaces de empezar a dar respuesta a los problemas que tiene el país”, afirmó, descartando la lógica de “buenos y malos”.

Dardo a Pardow

Fiel a su estilo directo, Rincón no esquivó la polémica con la actual administración. Al ser consultada sobre la Acusación Constitucional contra el actual ministro de Energía, Diego Pardow, fue tajante: “Volvería a votar igual la acusación… la transparencia y el no ocultar información es tremendamente importante”.