La crisis desatada por los incendios forestales en la zona centro-sur del país obligó al Gobierno a elevar las medidas de respuesta, este lunes, el Ministerio de Salud (Minsal) oficializó el decreto de Alerta Sanitaria para las regiones de Ñuble y Biobío, reconociendo el grave impacto que la emergencia está teniendo sobre la salud de la población, no solo por el fuego directo, sino también por la exposición prolongada a nubes de humo y el deterioro crítico de la calidad del aire.

La resolución otorga facultades extraordinarias a la autoridad, permitiendo la contratación inmediata de personal adicional, la compra directa de insumos y la reorganización de la red asistencial.

Esta decisión se toma en un contexto de alta tensión para los hospitales regionales, que ya han debido procesar al menos 53 atenciones de urgencia vinculadas a los siniestros. De ese total, el dato más preocupante es la confirmación de 6 pacientes “gran quemados”, quienes requieren manejo clínico de alta complejidad y eventuales traslados a centros especializados.

Además de las lesiones físicas, el decreto advierte sobre el riesgo inminente de enfermedades respiratorias agudas en la población general.

El documento establece que la medida se mantendrá vigente mientras persistan las condiciones de riesgo, permitiendo una coordinación más fluida entre organismos del Estado para asegurar que, pese a la afectación operativa que ya sufrieron dos recintos de salud, la continuidad de la atención esté garantizada para los damnificados y los equipos de combate al fuego.