Con puntualidad cronometrada y en un ambiente de alta expectación política, se concretó esta mañana la esperada reunión de trabajo entre el Presidente en ejercicio, Gabriel Boric, y el Mandatario electo, José Antonio Kast.

El líder republicano ingresó al Palacio de La Moneda exactamente a las 07:58 horas, cumpliendo la cita acordada para iniciar el traspaso de información y definir prioridades legislativas antes del receso de febrero.

El Presidente Boric, quien arribó a la sede de gobierno minutos antes, a las 07:40, junto a su jefa de comunicaciones Nicole Vergara, tiene un objetivo claro en la mesa: lograr un acuerdo político que permita aprobar el proyecto de Sala Cuna para Chile. En la reciente inauguración de Congreso Futuro, el frenteamplista ya había exhortado públicamente a su sucesor a buscar una fórmula conjunta para destrabar la iniciativa, transformándola en la moneda de cambio de este encuentro.

El “Círculo de Hierro” entra a Palacio

Kast no llegó solo. Su desembarco en el Patio de los Naranjos fue una demostración de fuerza de su futuro equipo de gobierno. Lo escoltaban su principal asesor estratégico, Cristián Valenzuela; su jefa de gabinete, Catalina Ugarte; la encargada de comunicaciones, María Paz Fadel; y quien asumirá como el próximo administrador de La Moneda, Julio Feres. Esta comitiva se enfrenta a una administración saliente que no ha ocultado su molestia por el tono de las últimas semanas.

Un clima hostil: “Amarres” e “Improvisación”

La reunión se desarrolla en un contexto de relaciones quebradas. En La Moneda aún resienten profundamente las duras críticas que José Antonio Kast lanzó en el foro Icare, donde acusó a la administración Boric de cerrar una etapa caracterizada por «la improvisación, la incertidumbre y la renuncia a gobernar con realismo». No fue el único golpe: el republicano también disparó contra la Ley de Reajuste, calificándola de «resquicio» y un intento de «amarre» de última hora que iría en contra de la voluntad ciudadana.

“Los ministros Álvaro Elizalde y Camila Vallejo han sido los principales portavoces del enojo de Palacio, acusando una falta de actitud de Estado por parte del Presidente electo ante sus críticas al legado del Gobierno”.

Se espera que, tras la cita, ambos líderes o sus voceros entreguen señales sobre si hubo humo blanco respecto a la agenda legislativa o si la transición se mantendrá en la trinchera de las declaraciones cruzadas.