La crisis en el oficialismo tocó fondo este miércoles. Desde el Congreso Nacional, y flanqueada por la bancada de diputados y senadores de su partido, la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, ratificó la decisión de la tienda de suspender su participación en la alianza de Gobierno, lanzando durísimas críticas contra el Frente Amplio y el Partido Comunista.

“No tenemos por qué tolerar ataques arteros de quienes eran nuestros compañeros de coalición”, sentenció Vodanovic, marcando un distanciamiento definitivo tras las recriminaciones cruzadas por la Ley Naín-Retamal y el fallo del caso Gatica.

La senadora lamentó que se haya instalado una “cultura de la cancelación” donde se buscan responsables políticos de fallos judiciales, invisibilizando y revictimizando a Gustavo Gatica en el proceso.

“Eso se llamaba sapeo”

El momento más tenso de su vocería ocurrió cuando fue consultada por el malestar interno ante la difusión de listas de votación por parte de sus socios de coalición para culparlos. La respuesta de Vodanovic fue lapidaria: “Cuando se empiezan a correr listas de las votaciones para imputar responsabilidades a compañeros de coalición, eso en la dictadura se llamaba sapeo. Nosotros no estamos para convalidar actitudes tan graves como aquellas”.

En lo práctico, la timonel confirmó que el PS ha resuelto “congelar la participación en las reuniones del Comité Político Ampliado y del cónclave”. Sin embargo, aclaró que seguirán siendo una “izquierda leal y responsable” hasta el final del mandato, comprometiendo sus votos para los proyectos de seguridad y crecimiento económico que sean buenos para Chile.

“Se hará entrega del Gobierno como corresponde”, finalizó, dejando en claro que la ruptura es con los partidos de Apruebo Dignidad, pero manteniendo el compromiso institucional con el Estado.