Un hallazgo macabro ha conmocionado la frontera norte durante la tarde de este jueves. Autoridades del departamento de Oruro, en Bolivia, confirmaron el descubrimiento de dos cadáveres correspondientes a ciudadanos de nacionalidad chilena, quienes fueron víctimas de un crimen de extrema violencia en la localidad de Challapata, capital de la provincia de Abaroa.

La escena encontrada por la policía local describe un ensañamiento brutal. Según los reportes oficiales, ambos cuerpos presentaban las muñecas amarradas, evidenciando que fueron inmovilizados antes de morir. Posteriormente, habrían sido sometidos a torturas para finalmente ser rociados con combustible y calcinados junto al vehículo en el que se desplazaban, el cual también fue consumido por las llamas.

Hipótesis del “Ajuste de Cuentas”

El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, entregó los primeros antecedentes de la investigación que encabezan la Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).

La autoridad indicó que, debido al modus operandi —manos atadas, tortura y fuego—, la principal hipótesis apunta a un “ajuste de cuentas” vinculado posiblemente a actividades ilícitas transfronterizas.

Morales señaló que se están cruzando datos con migraciones para establecer cuándo ingresaron las víctimas a territorio boliviano y con quiénes se habrían reunido en dicha localidad.

Sobreviviente y detenidos

La trama policial suma aristas confusas y en desarrollo. Medios locales como La Patria y Radio Uno han reportado que en el lugar de los hechos se habría encontrado a un tercer ciudadano chileno que sobrevivió al ataque, siendo trasladado a dependencias de DIPROVE (Dirección de Prevención de Robo de Vehículos).

Paralelamente, se informó sobre la detención de otros dos chilenos que permanecen bajo estricta custodia policial mientras se esclarece su participación o relación con este doble homicidio que enluta nuevamente las rutas del altiplano.