Si todavía tienes las luces encendidas en el balcón o el Viejito Pascuero colgando de la ventana, te tenemos una noticia: hoy se acaba todo. Este martes 6 de enero se celebra mundialmente el Día de Reyes, una festividad que, más allá de lo religioso, marca el cierre definitivo de las celebraciones de fin de año.

¿Qué celebramos hoy?

La fecha conmemora la Epifanía (que significa “manifestación”), recordando el relato bíblico donde Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron a Belén guiados por una estrella para adorar al niño Jesús, regalándole oro, incienso y mirra.

Aunque en países como España o México este es el día principal para entregar regalos a los niños, en Chile la tradición es más simbólica, marcando el fin del ciclo navideño.

La “Pascua de los Negros” y la Rosca

En nuestro país, esta fecha tiene un sincretismo cultural especial. Históricamente se le llamó la “Pascua de los Negros”, ya que en la época colonial era el día en que los esclavos y el personal de servicio tenían libre para celebrar tras haber trabajado durante la Navidad de sus patrones.

Hoy en día, la tradición más viva está en la mesa: la Rosca de Reyes. Un pastel con forma de anillo, adornado con frutas confitadas (que simulan las joyas de las coronas), que se ha vuelto infaltable en las onces de este día. Quien encuentra la figurita o moneda escondida dentro, se dice que tendrá buena suerte todo el año.

La regla de oro: Adiós al Arbolito

Más allá de la fe, hay una regla no escrita que casi todos respetan: el 6 de enero se desarma el Árbol de Navidad.

Según la superstición popular, mantener los adornos después de esta fecha atrae la mala suerte o, simplemente, “alarga” un ciclo que ya debe cerrarse para empezar el 2026 con energía renovada.