La declaración de Maduro podría convertirse en una nueva pieza en la investigación por el homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda. Este martes 6 de enero, el fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, planteó que no se descarta solicitar que Nicolás Maduro entregue su versión, siempre que exista voluntad de cooperación.

En conversación con Radio Cooperativa, Barros señaló que abordó el tema con el fiscal nacional Ángel Valencia, en el marco de las líneas investigativas que hoy maneja el Ministerio Público. Entre ellas, mencionó la opción de recurrir a la Corte Penal Internacional y, además, evaluar que Maduro declare si está en condiciones de aportar información.

¿Qué busca la Fiscalía con una eventual declaración de Maduro?

Según explicó Barros, la idea no apunta a un gesto político, sino a un objetivo práctico: establecer si Maduro “puede tener información” que resulte relevante para esclarecer el caso. La clave, recalcó, está en la disposición de ex-mandatario venezolano a colaborar con la indagatoria.

Eso sí, el fiscal descartó que, por ahora, se haya conversado un proceso de extradición. La razón, dijo, es que no cuentan con antecedentes que lo vinculen de forma directa, a diferencia de otros nombres que sí aparecen en la tesis investigativa.

¿Por qué el foco se mantiene en Diosdado Cabello?

Barros fue explícito: aseguró que existen “a lo menos cinco antecedentes” que apuntan a Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela, como posible figura tras el encargo del crimen. En esa misma línea, afirmó que esos antecedentes también mencionarían un eventual pago a la cúpula del Tren de Aragua para concretar el hecho.

En términos simples: la hipótesis que se investiga es la de un crimen con motivación política y ejecución criminal. Pero, como en toda causa penal, se trata de una línea que debe sostenerse con evidencia y ser contrastada en las instancias judiciales que correspondan.

¿Qué está pidiendo la familia de Ojeda ante tribunales internacionales?

El abogado de la familia, Juan Carlos Manríquez, sostuvo que los antecedentes recientes refuerzan la necesidad de solicitar ante la Corte Penal Internacional órdenes de arresto contra personas que aún faltaría detener. Además, planteó la posibilidad de comparecer como víctimas directas invocando instrumentos internacionales contra el crimen organizado.

Manríquez también apuntó a lo que, a su juicio, describen acusaciones presentadas en Nueva York: la existencia de una asociación criminal y de un aparato organizado para ubicar, secuestrar o eliminar opositores. Ese planteamiento, por ahora, forma parte del debate judicial y de las tesis que buscan ser acreditadas con antecedentes.