miércoles 17 diciembre de 2025 | Publicado a las 4:10 pm · Actualizado a las 4:10 pm
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Kast confirma que vivirá en La Moneda y promete almorzar en el casino de los funcionarios
El Mandatario electo zanjó la discusión sobre su futura residencia, asegurando que junto a su esposa son “personas austeras” que no necesitan lujos.
Se acabó el misterio sobre el código postal del próximo Jefe de Estado. En un encuentro ciudadano en San Miguel junto a la alcaldesa Carol Bown, el Presidente electo, José Antonio Kast, confirmó este miércoles lo que era un secreto a voces: una vez asuma el mando, vivirá al interior del Palacio de La Moneda. La decisión marca un quiebre con la tendencia de los últimos mandatarios.
Kast abordó el tema con un tono coloquial, desmarcándose de las críticas sobre los costos o la logística de trasladar a su numerosa familia.
“Somos personas austeras, sencillas… en la noche podremos cocinar nosotros, qué problema hay”, señaló, aterrizando la vida presidencial a lo cotidiano. Pero el punto que sacó aplausos entre los vecinos fue su compromiso con la igualdad en el trato funcionario: aseguró que durante el día comerá “lo mismo que está en el casino” del Palacio.
Camas nido, camarotes y “democracia” familiar
El líder republicano también se hizo cargo de los comentarios irónicos sobre si sus nueve hijos “ocuparían La Moneda entera”. Con pragmatismo, aclaró que la residencia será principalmente para él y su cónyuge, y que la dinámica familiar se adaptará al espacio disponible.
“Nos irán a visitar… y si se hace muy tarde podremos tener una cama nido o camarote. Pero nosotros hemos vivido siempre así, nuestros hijos siempre han compartido la pieza”.
— José Antonio Kast, Presidente Electo.
Kast aprovechó la instancia para lanzar una reflexión sobre la educación cívica doméstica, recordando que en su casa siempre hubo “un solo televisor” para fomentar el acuerdo.
“Les decía ‘oigan, esto es democracia entre ustedes’. Pero si la democracia termina en barricadas, todos pierden”, cerró, haciendo un guiño a su estilo de liderazgo político. La mudanza al centro cívico de Santiago plantea ahora desafíos de seguridad y privacidad que la escolta presidencial deberá resolver antes del 11 de marzo.