Hasta la Región de Valparaíso llegó el empresario y filántropo Leonardo Farkas para encabezar, junto a la fundación Desafío Levantemos Chile, la entrega oficial de 122 viviendas definitivas. La iniciativa beneficia directamente a familias de los sectores de Canal Chacao, en Quilpué, y Canal Beagle, en Viña del Mar, quienes llevaban meses esperando recuperar la dignidad tras la tragedia.

La concreción de este hito tiene un origen particular que sacudió la agenda mediática meses atrás. De las viviendas entregadas, 50 ubicadas en Quilpué fueron financiadas exclusivamente gracias a la donación y posterior venta de una propiedad de lujo de Farkas. Estos fondos no solo levantaron los techos, sino que permitieron entregar 12 tarjetas de reconstrucción para familias que optaron por la autoconstrucción, habilitando la compra de materiales en el retail. Fiel a su estilo directo, el filántropo aprovechó la instancia para enviar un mensaje a la gestión pública ante la lentitud de los procesos estatales.

“No podemos esperar todo del gobierno”

Durante el evento, Farkas fue enfático en la necesidad de la colaboración privada ante la magnitud de los desastres. “Estoy feliz de estar acá… Desgraciadamente sufrimos tantos desastres naturales, y otros hechos por gente mala. No podemos apretar un botón y eliminar a la gente mala, pero sí podemos ayudar a la gente buena”, señaló. El empresario cerró su intervención con un llamado a la acción colectiva: “Hago un llamado a toda la gente para que ayude. No se puede esperar todo del gobierno. Todos tenemos que ayudar”.

Por su parte, en el sector de Canal Beagle en la Ciudad Jardín, se entregaron otras 72 casas financiadas mediante la campaña de recaudación “Levantemos la V”. Nicolás Birrell, presidente de Desafío Levantemos Chile, destacó que estas viviendas cumplen con altos estándares de calidad: se entregan completamente amobladas, con electrodomésticos, ventanas de termopanel y sistemas cortafuegos.

La gestión de la ONG también abarcó la recuperación de cuatro sedes sociales y la infraestructura del Jardín Botánico Nacional, demostrando que la alianza público-privada es vital para la reactivación de la zona.