Carabineros de la Sección Centauro de la Prefectura Valparaíso detuvieron a un hombre de 38 años que conducía un furgón Chevrolet N-300 con patentes falsas y encargo por robo. El control ocurrió en medio de los servicios extraordinarios por la peregrinación al Santuario de Lo Vásquez, donde el vehículo reveló irregularidades a simple vista.

Lo primero que llamó la atención fue la falta de documentos. Después de esto, los funcionarios revisaron las placas y notaron detalles imposibles de ignorar: sin siglas del SRCEI, sin sellos holográficos, el escudo de cinco puntas mal estampado y recuadros de presión que parecían hechos a la rápida.

Lo que sigue es el traslado del móvil a la unidad para chequearlo completo. En paralelo, los peritajes mostraron algo peor: adulteraciones en el número de chasis y de motor. Al reconstruir el registro original, se confirmó que el furgón tenía encargo vigente por robo desde enero en Viña del Mar.

Una historia que, más que un descuido, huele a manual clásico de vehículo “maquillado”.

Carabineros incautó el móvil y detuvo al conductor, quien dijo dedicarse a vender jugos. Fue puesto a disposición del Ministerio Público por receptación de vehículo motorizado y falsificación de instrumento público.
Así lo vivieron los funcionarios: un control simple que terminó revelando un robo escondido detrás de una patente burda, como esas máscaras que se caen con la primera luz.