Una noche de extrema violencia se vivió este martes en la comuna de Peñalolén, región Metropolitana. Luego que un operativo de retiro de una feria navideña irregular derivara en graves disturbios, donde una turba atacó directamente un cuartel policial con objetos contundentes y elementos incendiarios.

  • El origen: Cerca de 300 personas se opusieron al desalojo en Avenida Departamental.
  • La violencia: Los manifestantes usaron bombas molotov, fuegos artificiales y barricadas.
  • El saldo: Dos carabineros resultaron heridos y hubo un detenido por los ataques.

Todo comenzó alrededor de las 23:10 horas. Personal municipal y de Carabineros llegaron hasta la intersección de Avenida Departamental con calle Los Talladores para desocupar una feria no autorizada que operaba en el sector. La intervención provocó la reacción inmediata de los comerciantes.

Según el reporte policial, un grupo conformado por aproximadamente 300 personas inició los desmanes en rechazo a la medida. Lo que partió con insultos a los funcionarios escaló rápidamente a agresiones físicas, obligando a los equipos municipales a replegarse mientras la situación se salía de control.

Ataque a la 61ª Comisaría y uso de molotovs

La turba interrumpió el tránsito vehicular instalando barricadas incendiarias con neumáticos y basura. La violencia no se detuvo ahí: los sujetos lanzaron fuegos artificiales y bombas molotov contra los efectivos policiales que intentaban restablecer el orden público.

Ante esto, un grupo de los comerciantes se dirigió hasta el frontis de la 61ª Comisaría de Carabineros Cabo 2° Pablo Silva Pizarro, ubicada a unos 250 metros del lugar, donde tiraron piedras y objetos contundentes hacia el recinto.

La unidad policial, que debía ser un refugio de seguridad, se convirtió en el blanco de los ataques. Los manifestantes apedrearon el edificio y causaron daños a dos automóviles particulares que se encontraban estacionados en las inmediaciones.

En medio del caos, dos funcionarios de Carabineros sufrieron lesiones tras ser alcanzados por los proyectiles. Uno de los uniformados recibió un impacto en la cabeza y el otro en su mano izquierda. Ambos fueron trasladados al hospital institucional, donde se les diagnosticaron lesiones de carácter leve.

Para controlar la asonada, debió intervenir personal de Control de Orden Público (COP), quienes utilizaron medios disuasivos contra los agresores. El operativo culminó con la detención de un hombre, sorprendido en flagrancia arrojando piedras tanto al personal policial como a los vehículos afectados.