El próximo 15 de noviembre, el festival Wanderlust volverá a llenar el Parque Araucano de energía, música y bienestar. Con el lema “Comunidad Consciente”, esta edición 2025 invita a reconectar con el propósito personal a través del movimiento, la gratitud y la vida saludable.

Después de un año de pausa, Wanderlust Santiago 2025 promete una experiencia completa: dos escenarios, charlas inspiradoras, activaciones de marcas, talleres, corridas y la presencia de grandes nombres del bienestar.

Entre los anuncios más esperados está el regreso de Xuan Lan, reconocida profesora de yoga con más de un millón de seguidores, que vuelve a Chile para ofrecer una clase magistral y una charla sobre equilibrio personal y salud integral.
Su participación fue una de las más ovacionadas en 2023, y ahora su regreso confirma que el público chileno tiene hambre de conexión genuina.

En paralelo, la conducción estará a cargo de Martina Orrego, voz de Los 40 y creadora del programa Mujeres que Suenan. Ella también será embajadora de Suzuki, marca que junto a Nivea vuelve a apostar por el bienestar colectivo.

La jornada se desplegará en dos espacios:

Escenario Central, con sesiones de yoga, meditación y música en vivo.

Escenario Gratitud, enfocado en temas como salud mental, empoderamiento femenino y conciencia plena.

Y como todo festival necesita un cierre vibrante, el músico GEPE dirá presente con un DJ set que promete hacer flotar a los asistentes entre beats suaves y emoción pura.

Más allá del disfrute, Wanderlust 2025 reafirma su compromiso social apoyando a Fundación Mujeres por un Lazo, enfocada en la detección precoz del cáncer en mujeres; Mirada Animal, promotora de la adopción responsable; y El Álamo Orgánico, proyecto agroecológico de Mallarauco.

El Parque Araucano también se transformará en un recorrido sensorial con más de 100 expositores, foodtrucks, talleres y zonas de experiencias. Un lugar donde el aroma a tierra mojada se mezcla con el sonido de las risas y el murmullo de la meditación colectiva.

Como cada año, Wanderlust se levanta más que como un evento: como un recordatorio.

De que el bienestar no se compra, se cultiva y  que estar presente, a veces, es el acto más revolucionario que nos queda.