El ciudadano chileno Hernán Felipe Herrera Larenas, de 39 años, fue condenado a cadena perpetua por el femicidio de su pareja, Christelle Verónica Heredia, ocurrido el 16 de junio de 2024 en la ciudad de Córdoba, Argentina. La víctima, de 34 años, fue hallada sin vida en su departamento del barrio General Paz tras una brutal agresión con arma blanca.

El crimen se descubrió luego de que vecinos alertaran a la policía al escuchar gritos y golpes. Cuando los agentes ingresaron al inmueble, encontraron a Christelle en el suelo, sin signos vitales. Herrera, ingeniero civil chileno, fue detenido en el lugar y posteriormente procesado por femicidio agravado.

Durante el juicio se acreditó que la víctima había denunciado a su agresor un mes antes del asesinato por amenazas y maltrato. También se reveló que el condenado mantenía antecedentes por violencia de género en Chile, donde fue sentenciado en 2021 a 250 días de cárcel, pena que nunca cumplió.

“Este monstruo, esta bestia, nos rompió la vida. Mi marido no aguantó más que dos meses y murió del dolor”, declaró la madre de Christelle ante el tribunal, según consignó el diario La Nación.

La mujer también cuestionó la falta de control sobre el agresor: “¿Por qué no lo detuvieron en Chile si tanto mal había hecho? Lo trajeron para acá y siguió dañando gente”, lamentó.

En Argentina, una condena por femicidio implica reclusión perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Herrera deberá pasar el resto de su vida tras las rejas.

Además, organizaciones feministas chilenas y argentinas exigieron fortalecer los mecanismos de prevención y seguimiento de agresores reincidentes, especialmente en casos transfronterizos.