El Zócalo de la Ciudad de México se transformó la noche de este sábado en un enorme escenario de memoria y emoción. Miles de personas se reunieron para rendir tributo a Juan Gabriel, reviviendo su histórico concierto de 1990 en el Palacio de Bellas Artes, proyectado en tres pantallas gigantes frente a una multitud que coreó cada canción del artista.

Aunque el inicio estaba programado para las 20:00 horas, la marea de fanáticos comenzó a llegar desde mucho antes. Desde las cinco de la tarde, el ambiente del Zócalo ya tenía aroma de fiesta popular: carteles con frases dedicadas al “Divo de Juárez”, imitadores que encendieron los ánimos y familias completas vestidas al estilo de Juan Gabriel, con lentejuelas, flores y sonrisas.

El evento —organizado por el Gobierno de la Ciudad de México y la Secretaría de Cultura, en conjunto con la Cineteca Nacional— logró reunir a cerca de 70 mil personas, un registro histórico que superó con creces la exhibición realizada en 2024 por la misma Cineteca, cuando cerca de seis mil asistentes colmaron su explanada.

La proyección de “Mis 40 en Bellas Artes” fue el centro de una noche que recordó la grandeza de un artista que trascendió generaciones. Cada interpretación arrancaba aplausos y lágrimas, mientras en las pantallas se proyectaba a Juan Gabriel en su máximo esplendor: gesticulando con pasión, sonriendo con ternura, abrazando al público como si el tiempo no hubiera pasado.

“Es como si volviera a cantar aquí, con nosotros”, dijo entre lágrimas una mujer que viajó desde Puebla para asistir al homenaje.

La cita reafirmó el poder simbólico de Juan Gabriel, fallecido el 28 de agosto de 2016, como figura cultural unificadora en México. “El legado del Divo sigue vivo”, señaló la Secretaría de Cultura capitalina en sus redes, celebrando la convocatoria y el entusiasmo popular.