Con una puesta en escena tensa y simbólica, marcada por un podio antibalas y una marea de banderas rojas flameando frente al mar, José Antonio Kast dio por finalizada su campaña presidencial este jueves en la Avenida Perú de Viña del Mar.

Acompañado por su esposa, María Pía Adriasola, y respaldado por militantes del Partido Republicano, el candidato centró su discurso en cuestionar al Presidente Gabriel Boric, abordando temas sensibles como la reconstrucción postincendios, el desempleo y el uso de recursos públicos.

“Yo voy por ti, Gabriel Boric”

En uno de los momentos más comentados de la jornada, Kast recordó el caso del exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve, formalizado por delitos sexuales, y acusó al mandatario de protegerlo:

“Le prestó La Moneda y lo dejó despedirse como si nada pasara”, dijo con tono enérgico, mientras la multitud respondía con gritos de apoyo.

Acto seguido, emplazó al Presidente a renunciar a las asignaciones económicas que le corresponden como exmandatario, proponiendo que “esos fondos vayan a los chilenos más necesitados”.

El republicano cerró con una advertencia política directa, dejando claro que su campaña no apunta solo a llegar al poder, sino a “revisar cómo se ha gobernado el país”.

“Yo soy José Antonio Kast y voy por ti, Gabriel Boric. Te miré a los ojos cuando ganaste, pero tú entraste a La Moneda y te olvidaste del país”, lanzó.

Promesa de auditoría y mensaje de control

Kast prometió que, en caso de ser electo, impulsará una auditoría completa del Estado. La propuesta busca revisar “cada peso gastado en estos años” y asegurar que “los recursos lleguen realmente a la gente”.

Su tono fue desafiante, casi de combate político, apelando a la idea de recuperar el orden y la transparencia, e intentando conectar con el votante crítico del actual gobierno.

“Chile necesita coraje, no excusas”, remató.