Casino de Viña: Mundaca y sindicatos exigen continuidad laboral tras salida de Enjoy
Mundaca pidió garantías de continuidad laboral mientras los sindicatos alertan que la plantilla ya cayó de 1.200 a menos de 600 empleados.
Mundaca pidió garantías de continuidad laboral mientras los sindicatos alertan que la plantilla ya cayó de 1.200 a menos de 600 empleados.
La situación laboral de más de 650 trabajadores del Casino de Viña quedó en el centro del debate tras la renuncia anticipada presentada por Casino del Mar S.A. a sus permisos de operación. La medida fue aprobada por la Superintendencia de Casinos de Juego, pero dejó un sabor amargo entre autoridades regionales y sindicatos, que advierten un escenario incierto para los empleados cuando la concesión finalice en 2028.
El gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, junto al senador Tomás De Rementería, se reunió con representantes de la Federación Nacional de Sindicatos de Casinos de Juego y Hoteles. Ahí, los trabajadores expresaron su preocupación y recalcaron que, pese a la normativa que garantiza continuidad laboral, la reducción de la plantilla ya es evidente.
AUTORIDADES PIDEN GARANTÍAS LABORALES
Mundaca fue el único en el Consejo Resolutivo que votó en contra de aceptar la salida anticipada de Enjoy. Según explicó, su foco está en “defender los derechos de los trabajadores y asegurar que la continuidad laboral quede expresamente garantizada en las bases de la nueva licitación”.
En esa línea, señaló que la región no solo perderá empleos si no se resguarda este punto, sino que también sufrirá un impacto económico en los ingresos municipales.
Por su parte, Diego Valerio, presidente nacional de FENASICAJH, reconoció que “la plantilla ha bajado de 1.200 a poco menos de 600 trabajadores, y eso nos preocupa mucho. Necesitamos certezas de que no habrá más despidos y que el nuevo operador se haga cargo de la totalidad del personal”.
QUÉ DICE LA NORMATIVA
Si bien el artículo 4° del Código del Trabajo obliga a mantener vigentes los contratos individuales y colectivos ante un cambio de concesión, los sindicatos insisten en que se establezcan salvaguardas adicionales para evitar interpretaciones que afecten a los trabajadores.
La incertidumbre seguirá hasta que la Superintendencia defina las bases de la nueva licitación. Mientras tanto, los sindicatos adelantan que no bajarán la presión en defensa de la continuidad laboral.