El Consejo Resolutivo deberá decidir esta semana si acepta o rechaza la solicitud de Enjoy para renunciar a las licencias con las que opera los casinos municipales de Viña del Mar, Coquimbo y Pucón. Si se aprueba, la salida se haría efectiva en tres años más, generando un posible perjuicio económico que Viña cifra en más de 200 millones de dólares.

La empresa Casino del Mar S.A. (Enjoy) busca acogerse al artículo 46 bis del reglamento de la Ley de Casinos, que permite a una operadora renunciar a sus permisos siempre que lo haga con una anticipación mínima de tres años. En ese plazo, la compañía debe seguir cumpliendo sus obligaciones legales y operando normalmente.

La medida ha generado preocupación, especialmente en Viña del Mar, donde el municipio se opone a la solicitud y exige que se respete el contrato original, que tiene vigencia hasta 2036. Desde la alcaldía advierten que de concretarse la salida, se perdería una de las principales fuentes de ingresos comunales.

El Consejo Resolutivo encargado de evaluar la petición está integrado por la presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero, Solange Bernstein; el gobernador regional, Rodrigo Mundaca; y las subsecretarias de Hacienda, Turismo y Desarrollo Regional: Heidi Bermes, Verónica Pardo y Francisca Perales, respectivamente.

Mientras tanto, desde Enjoy no han emitido una declaración pública, pero el documento ingresado al Consejo hace referencia a la situación financiera de la empresa y a los desafíos del mercado, factores que habrían motivado la solicitud.