Este martes, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó por unanimidad el proyecto que regula el contrato de trabajo de los salvavidas en Chile. La iniciativa, que ahora pasa al Senado, busca reconocer su rol público y establecer condiciones laborales mínimas, especialmente para quienes operan en playas, piscinas y ríos durante la temporada estival.

El proyecto modifica el Código del Trabajo para incluir a los salvavidas como trabajadores bajo norma laboral formal. Se define su función como “la vigilancia y rescate de bañistas en cuerpos de agua públicos o privados” y exige que quienes ejerzan el rol cuenten con una certificación en el Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales.

Esta acreditación incluirá formación en emergencias, primeros auxilios y uso de equipos de seguridad. Además, se establece que los empleadores deben garantizar condiciones laborales seguras, conforme a la normativa sanitaria y ambiental vigente.

Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la obligatoriedad de contratos de al menos tres meses para quienes trabajen durante el verano, cumpliendo con exigencias de la autoridad marítima o sanitaria. Esos contratos estarán regidos por el artículo 163 del Código del Trabajo, que regula trabajos de temporada.

El diputado Luis Cuello, uno de los impulsores del proyecto, celebró su aprobación: “Este proyecto hace justicia y reconoce una función pública de los salvavidas que todos los veranos están protegiendo la vida de las personas, muchas veces en condiciones precarias”, declaró.

También subrayó el impacto que tendrá en la estabilidad laboral: “Fijar una duración mínima de tres meses da la estabilidad necesaria para cumplir con sus funciones. Espero que el Senado avance con celeridad para que esta ley sea una realidad antes del próximo verano”.

La iniciativa también marca un paso importante hacia la profesionalización del trabajo de rescate acuático, muchas veces invisibilizado, pese a su alto nivel de exigencia física y emocional.