El gobierno de Pakistán propuso otorgar el Premio Nobel de la Paz 2026 al expresidente estadounidense Donald Trump, argumentando que su “intervención diplomática” fue clave para lograr el reciente alto al fuego con India. Sin embargo, desde Nueva Delhi, el primer ministro Narendra Modi negó tajantemente que Washington haya tenido algún rol en las negociaciones.

En un comunicado oficial, Islamabad destacó lo que consideró una «decisiva intervención diplomática» de Trump en el conflicto fronterizo, y sugirió que debería ser reconocido con el Nobel por su liderazgo. La propuesta ha generado polémica en el escenario internacional, sobre todo luego de que el propio Trump expresara su molestia por no haber sido premiado antes.

“Estoy detrás de al menos seis acuerdos de paz, y no me han dado nada”, reclamó Trump en una publicación extensa en redes sociales el pasado viernes, haciendo referencia a su historial diplomático durante y después de su mandato.

Por otro lado, el primer ministro indio, Narendra Modi, desmintió cualquier rol de Estados Unidos en las negociaciones. Desde su perspectiva, el alto al fuego fue producto de “acciones bilaterales” entre India y Pakistán, sin intermediación extranjera.

“No hubo ninguna mediación estadounidense. La paz se alcanzó por nuestras propias vías”, dijo un portavoz del gobierno indio, bajándole el perfil a los elogios de Islamabad a Washington.

Esto se suma a la larga lista de intentos de Trump por posicionarse como artífice de la paz mundial, algo que ha sido criticado y cuestionado por analistas diplomáticos, que apuntan a la falta de transparencia en varias de esas supuestas intervenciones.

Lo que sigue es una tensión política cruzada: mientras Pakistán intenta reforzar la narrativa de una paz auspiciada por EE.UU., India protege su soberanía diplomática y Trump continúa con su estrategia de visibilidad internacional, ahora que se acerca una nueva campaña presidencial.