Son muchas las personas que deciden compartir su vida y su hogar con mascotas y, dentro de las más elegidas, se encuentran los gatos. Aunque se trata de un animal que carga con algunos mitos o creencias no del todo ciertas, se trata de fieles compañeros que sólo tienen una manera distinta de demostrar cariño si se los compara con los perros, por ejemplo.

Un gato es un animal bastante meticuloso y, en un primer momento, puede que le tome algo de trabajo acostumbrarse a un nuevo entorno y, por este motivo, es importante considerar ciertos detalles que son importantes.

En primer lugar, se recomienda preparar el hogar antes de la llegada del animal. Lo elemental es contar con un entorno seguro y que se realicen las modificaciones que se necesitan para que el gato no corra ningún tipo de peligro. En este sentido, por ejemplo, lo ideal seria cubrir aquellos rincones por donde el animal pueda escaparse o resultar dañado. En el caso de que se trate de un inmueble con balcón, colocar una red es una buena opción.

Luego, es imprescindible contar con las pertenencias básicas como una cama propia, un arenero para la higiene, distintos cuencos que sean para el alimento para gatos seco, alimento húmedo y agua, un rascador y algunos juguetes como pelotas o cajas para que pueda descargar su energía y mantener el cerebro activo.

Otro punto fundamental es cepillar al animal en el día a día para que no se formen bolas de pelo que pueden causar molestias. Se aconseja usar un cepillo con fibras cortas y puntas redondeadas si se trata de un gato con pelo corto y con fibras largas si el pelaje es mediano o largo.

Por último, debe considerarse la convivencia. Si llega un felino y va a convivir con otro animal de la misma o diferente especie, es necesario considerar que se requiere un periodo de adaptación. Por el contrario, si el gato convivirá con niños, lo que se conseja es enseñarle a los mismos cómo tratar al nuevo compañero para que no se sienta amenazado ni se estrese.

Principales cuidados para un gato en el hogar

El gato suele ser una mascota exigente que necesitan de algunas rutinas de cuidado para que su salud sea óptima.

Alimentación

El alimento para gatos debe ser de buena calidad y adaptado a cada etapa de su vida. Los cachorros tienen necesidades distintas a las de un adulto, ya que los mismos necesitan desarrollarse y crecer.

En cualquier de los casos, lo que se recomienda es que se combine una alimentación seca con otra húmeda. Esta última cuenta con más porcentaje de agua y más proteínas magras, además de aportar algunas ventajas como la variedad y la estimulación en relación a la curiosidad del gato.

El alimento puede complementarse, perfectamente, con vitaminas para gatos. Se trata de compuestos orgánicos para un correcto funcionamiento de la salud en general y pueden encontrarse en forma hidrosolubles y liposolubles.

Dentro del primer grupo de vitaminas para gatos se encuentra, por ejemplo, la vitamina A que es esencial para la visión felina y el sistema inmunológico, la vitamina D que es imprescindible para la salud de los huesos y la vitamina E que protege las células y es excelente para la piel y el pelo.

En el segundo grupo se encuentran, entre otras, el complejo B que son esenciales para producir energía y la vitamina C que es clave para que el sistema inmune sea el adecuado y se eviten los cálculos urinarios.

Alimentación saludable para gatos

Alimentación saludable para gatos.

Agua

Parece una obviedad, pero, el agua para el gato, debe estar limpia, debe ser abundante y se recomienda que sea servida en bebederos de acero inoxidable o aluminio.

Higiene del arenero

Al momento de adquirir un arenero, es importante considerar las medidas para que se adapte al espacio disponible y al tamaño del felino. Lo ideal es que se ubique en un espacio tranquilo y lejos de la zona de los cuencos de alimentos y agua.

Se recomienda que se cambie la arena todas las semanas y que se limpie con productos desinfectantes que no sean tóxicos.

Uñas y patas

Desde pequeño, el gato debe acostumbrarse al limado de uñas en un rascador. Esta es la mejor solución para que no lo haga en otros sitios como sillas, cortinas o algún mueble y, aunque puede resultar una tarea complicada, lo cierto es que en una tienda de mascotas puede comprarse la tijera ideal para que no dañe a nada ni nadie.

Ejercicio

No es necesario comprar un parque de grandes dimensiones para que el gato juegue ni tampoco uno que tenga juguetes en exceso. Con algo de imaginación y productos caseros, pueden construirse una interesare variedad de elementos que llamen su atención para que juegue e interactúe con las personas que habitan en el hogar como, por ejemplo, una pelota de trapo, cajas de cartón o ratitas de materiales no tóxicos.

El ejercicio es capaz de disminuir el estrés y la agresión. Con pocos minutos diarios, el animal es capaz de acostumbrarse a esta rutina que, además, sirve para fortalecer el vínculo con los integrantes de la familia.

Cepillado

Es un punto que no puede negociarse, sobre todo, si el gato tiene el pelo medio o largo. Lo ideal es comprar en una tienda de mascotas el cepillo con las cerdas adecuadas de acuerdo al pelaje y escoger un momento en donde el gato se encuentre tranquilo para iniciar la rutina del cepillado diario.

Visitas al veterinario

Un gato, así como ocurre con un perro o con otro tipo de animal, necesita contar con una cartilla de vacunas en regla y pasar por el proceso regular de desparasitación tanto interna como externa.

Por su parte, el veterinario duele aprovechar una de estas visitas para poder explorar completamente al felino. De esta forma, analiza los oídos, cómo se encuentra la dentadura, la aparición de posibles masas, cómo se encuentra la piel y los ojos.

Esto debe tomarse como una acción preventiva para que el gato siga gozando de buena salud.

Lo que no debe hacerse con un gato

Dentro de los cuidados básicos, debe considerarse que hay acciones que pueden poner en peligro la salud del animal y, por este motivo, lo ideal es evitarlas.

  • No debe recogerse a un gato adulto del cuello, ya que su peso es considerable y puede ocasionar dolores o lesiones;
  • No dejar que el gato mastique una cuerda, pues si la traga puede derivar en un bloque intestinal;
  • No permitir que el animal pueda acceder a ventanas o sitios peligrosos sin la protección adecuada.

La salud de un animal es tan importante como la de cualquier persona. Llevar un gato al hogar significa que, si es la primera vez, debe aprenderse bastante sobre conceptos básicos de cuidado: una alimentación balanceada, un entorno propicio y un espacio en donde pueda tomar su descanso y divertirse por igual, además de brindarle afecto y amor para que se sienta seguro y protegido.