Un total de 115 familias del campamento Comité Unión Sin Fronteras, en Placilla de Peñuelas, Valparaíso, enfrenta un inminente desalojo tras una orden judicial solicitada por el dueño del terreno, quien acusa ocupación irregular desde 2022. La comunidad busca evitar el desalojo proponiendo una posible compra del predio, mientras las autoridades intentan articular una respuesta ante el conflicto.

El terreno en disputa comprende las parcelas 161, 162 y 163, y su propietario recurrió a la justicia alegando ocupación sin autorización. La medida afecta a familias que han levantado sus hogares en la zona durante los últimos dos años.

Carlos Videla, vecino del sector, afirmó a Radio Bío Bío que “estamos dispuestos a llegar a un acuerdo para comprar el terreno. No queremos que nos saquen, queremos estabilidad para nuestras familias”.

Desde el municipio, la alcaldesa Camila Nieto reconoció que no tienen facultades para frenar la orden judicial, pero indicó que ya solicitaron apoyo a la Delegación Presidencial, con quienes están trabajando en una mesa intersectorial junto a otros servicios públicos.

Sandra Vergara, presidenta de la Unión de Campamentos Placillanos, advirtió que entre los afectados hay adultos mayores, niños con autismo y personas no videntes, lo que agrava el impacto del posible desalojo.

En paralelo, el concejal Vicente Celedón recordó que antes de ser habitado, el terreno era “un foco de microbasurales, y gracias a las familias hoy es un espacio más ordenado”.

La situación vuelve a poner en evidencia la crisis habitacional que atraviesa la región y la falta de soluciones estructurales para quienes, sin alternativas formales, optan por instalarse en terrenos privados. La pregunta que queda flotando es si esta vez el diálogo podrá más que la orden de desalojo.