Un grupo de 44 ciudadanos chilenos deportados desde Estados Unidos regresó al país este jueves a bordo de un vuelo gestionado por ambos gobiernos.

A través de un comunicado, el Ministerio del Interior detalló que “se enmarca en la nueva política migratoria de Estados Unidos”, al igual que otros vuelos similares con países de la región. La acción forma parte de una estrategia bilateral de control migratorio, que involucra múltiples instituciones nacionales.

Desde la cartera se precisó que “en coordinación con las autoridades estadounidenses, el Gobierno de Chile, a través de sus ministerios del Interior, Relaciones Exteriores, Seguridad Pública junto a la Policía de Investigaciones, el Servicio de Registro Civil, entre otras instituciones, ha realizado las gestiones para que el retorno de nuestros connacionales” se ejecute en forma segura y conforme a la legislación vigente.

Al aterrizar en territorio nacional el Ministerio informó que “ya se ha instruido el control migratorio pertinente en el ingreso a Chile, que compromete verificar la identidad de las personas y respecto de aquellos que tengan orden de detención pendiente ser puestos a disposición de la justicia”.

La medida apunta a asegurar que cualquier persona con procesos judiciales o antecedentes pendientes en Chile sea detectada al momento de su reingreso, a fin de garantizar el cumplimiento de la ley y el resguardo de la seguridad pública.