Martes 31 diciembre de 2024 | Publicado a las 8:09 pm · Actualizado a las 8:09 pm
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EN EL EPICENTRO
El papa Francisco destaca la fraternidad como esperanza global
En su mensaje de fin de año, el papa resaltó que la esperanza de un mundo fraterno radica en el hijo de Dios, Jesús.
En la última misa del año celebrada este martes en la basílica de San Pedro del Vaticano, el papa Francisco hizo un llamado a la fraternidad como base de la esperanza del mundo, destacando la importancia de caminar juntos hacia un futuro más unido y esperanzador.
Durante las primeras vísperas de la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios, Francisco proclamó que “la esperanza del mundo está en la fraternidad”. A través de un discurso profundo, invitó a reflexionar: “¿La esperanza de una humanidad fraterna es sólo un eslogan retórico o tiene una base sólida sobre la que construir algo estable y duradero?”.
Según el pontífice, la respuesta está en Jesús, mostrado por la Santa Madre de Dios. “La esperanza de un mundo fraterno no es una ideología, no es un sistema económico, no es el progreso tecnológico, sino el hijo encarnado, enviado por el Padre”, afirmó Francisco.
Además, instó a “caminar juntos, como peregrinos de esperanza” por el sendero de la fraternidad, destacando que esta unión es esencial para enfrentar los desafíos actuales de la humanidad.
Jubileo 2025: Preparativos y reflexión
El papa también mencionó las preparaciones que se han llevado a cabo en Roma durante el último año de cara al Jubileo 2025, una celebración que iniciará el 24 de diciembre y se extenderá durante todo el próximo año. Esta festividad, que ocurre cada cuarto de siglo, ofrecerá la indulgencia de los pecados a los peregrinos, de los cuales se esperan al menos 30 millones.
“El año que termina ha sido muy exigente para la ciudad de Roma”, destacó el pontífice, haciendo un llamado a acoger a todos quienes lleguen a la ciudad, enfatizando la vocación universal de Roma: “acoger a todos para que todos puedan reconocerse como hijos de Dios y hermanos entre sí”.
Al concluir la misa, el papa Francisco salió a la plaza de San Pedro para visitar el pesebre navideño y saludar a cientos de fieles congregados.