Desde la década de los 80’s se han utilizado tratamientos naturales basados en el veneno del escorpión azul para tratar enfermedades, atribuyéndole a este fluido características benéficas tales como: analgésicas, antinflamatorias y antitumorales, que han sido corroboradas en algunos estudios específicos.

En este contexto, el Centro de Bioinformática, Simulación y Modelado (CBSM) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca, ha comenzado a desarrollar un estudio en conjunto con la empresa LifEscozul Chile Spa, para definir si estas investigaciones iniciales son correctas y cuáles son los componentes que podrían generar beneficios en las personas enfermas, en específico, aquellos que tienen cáncer.

“Queremos evaluar un panel de células cancerígenas mucho más grande de lo que se ha investigado hasta ahora y analizar qué es lo que hay dentro del veneno”, precisó la directora del CBSM, Wendy González, quien lidera la investigación.

Este pequeño animal es endémico de Cuba y se ha descubierto que el fluido que emana de él contiene una mezcla rica en proteínas y péptidos, donde podría radicar sus beneficios y, de esta forma, llegar a generar un tratamiento coadyuvante contra enfermedades como el cáncer.

“La importancia que esta investigación reviste es el desarrollo de nuevas entidades químicas a partir de los péptidos de este veneno y que permitan en el futuro hacer fármacos que contengan el principio activo presente”, explicó la académica de la UTalca.

Cabe señalar que la investigación se ejecuta en el marco del proyecto “Portafolio de servicios para la caracterización de blancos terapéuticos para el tratamiento de cáncer y enfermedades crónicas no transmisibles”, iniciativa financiada con recursos del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional del Maule. A lo que se suma el financiamiento de la empresa LifEscozul Chile Spa, quienes son responsables de coordinar los estudios, ensayos y publicaciones especializadas en relación a los resultados obtenidos.